Aprende a usar el flash: conceptos avanzados (II)

Tras la buena acogida del primer post de esta serie sobre aprender a usar el flash hemos decidido profundizar más y realizar una completa guía que os ayude a mejorar en vuestros conocimientos y, lo que es más importante aún, mejorar vuestras fotografías.

No necesitamos complicarnos demasiado en cuanto al material. Unos transmisores y unos cuantos flashes, unidos a algún softbox o paraguas pueden ayudarnos. Sin embargo, hemos de entender cómo funciona todo y relacionar los conceptos para poder, con la práctica, desarrollar nuestro propio instinto visual.

1. El número de guía y el zoom: qué relación tienen al usar el flash

Vamos a profundizar un poco más en estos dos conceptos que ya vimos en el capítulo anterior. Por aclarar ante una cuestión recibida, el número de guía se da en relación a ISO 100 y al zoom máximo del flash. Esto último varía a veces y los fabricantes suelen especificar el número de guía a ISO 100 y 105mm. Como os digo, hay excepciones y depende de cada fabricante en cada caso.

Por ejemplo para el flash Gloxy 990 TTL HSS tenemos que el fabricante indica su número de guía así: 54 (ISO100, 105mm). ¿Cómo interpretarlo? Pues que si ponemos el zoom del flash a 105mm el número de guía del flash será ese, es decir, la máxima potencia lumínica de nuestro flash será a 105mm. También hemos de tener en cuenta que, igual que si usamos una focal de 105mm en un objetivo y estamos «llegando más lejos», en nuestro flash la luz llegará más lejos y más concentrada. La superficie iluminada es menor pero más intensa si usamos, por ejemplo, un zoom de 24mm: iluminamos un área mayor pero la potencia conseguida es menor.

El cálculo del número de guía se basa en la ley de la inversa del cuadrado -que veremos a continuación- y es válido para flashes considerados como fuentes puntuales de luz (desnudos, sin modificador alguno o accesorio alguno ya que, por ejemplo, usar un gel puede bajar un paso de luz) pero no para flashes de estudio con grandes difusores, ventanas u otros accesorios grandes.

[magento sku=»GloxyGX-F1000Flash»]

2. La ley de la inversa del cuadrado

La ley de la inversa del cuadrado o ley del cuadrado inverso de la distancia, aunque es una ley física, aplicándolo a fotografía (a la luz) se refiere a que la intensidad de la luz es inversamente proporcional al cuadrado de la distancia al centro donde se origina (la cabeza del flash).

uso-del-flash-ley-inversa-cuadradoEs por eso que al variar 2 pasos de diafragma o doblamos la ISO conseguimos iluminar el doble:

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ISO Potencia Diafragma Distancia
100 1/64 f22 1.0 m
200 1/32 f16 1.4 m
400 1/16 f11 2.0 m
800 1/8 f8 2.8 m
1600 1/4 f5.6 4.0 m
3200 1/2 f4 5.6 m
6400 1/1 f2.8 8.0 m

[/bd_table]

En la práctica esto se traduce en que si iluminamos a nuestro modelo muy cerca de la luz, la intensidad será muy brusca. Resultado: un primer plano muy iluminado y fondo oscuro al que no llega la luz (es recibida por el sujeto). Si, por el contrario, alejamos esa fuente de luz, parte de la luz llegará al fondo. Por ello debemos alejar la luz cuando queremos iluminar un amplio rango de distancia o acercarla si lo que queremos es solo iluminar el motivo principal de la fotografía. Y, mirando a la tabla anterior, si no llega luz suficiente hemos de abrir diafragma o subir la ISO.

[magento sku=»GODOXTT350″]

3. El cono de luz del flash

Los dos puntos anteriores podemos simplificarlos en que el destello producido por un flash supone un cono de luz que sale del mismo. Expliquémoslo un poquito más: la luz del flash tiene unas particularidades especiales o, al menos, que no son fáciles de comprender en un primer momento a pesar de que, curiosamente, tratamos con la luz a diario. Sin embargo, está tan presente en nuestras vidas que no nos damos cuenta.

La luz de un flash no forma un cilindro ni son rayos dispersos en mil direcciones, no. Este tipo de luz (spotlight en inglés) suele generar dos zonas muy claramente distinguibles. Para observarlo podemos disparar un flash contra una pared y capturar la toma. Se pueden ver dos zonas claramente distinguibles por su potencia lumínica: la luz principal y la luz secundaria, también llamada luz de penumbra. Conclusión rápida: según nos alejamos del centro de la base de ese cono la luz va siendo más débil.

uso-flash-cono-paraguas Fotografía de Gavin Hoey
[magento sku=»GODOXV1″]

 4. Pestaña difusora al usar el flash: algo más que luz suave

Si nos hemos fijado, lo habitual es que un flash cubra un zoom de 24 a 105mm pero siempre hay excepciones. Por ejemplo, es habitual que contemos con un objetivo más angular, digamos un 17-55mm, y queremos trabajar en la posición más angular y, con un solo flash, rellenar (léase iluminar) adecuadamente la escena.

uso-flash-pestaña-difusora Fotografía de Alfonso Domínguez Lavín

El cono de luz, como hemos visto, puede abrir a 24mm, ¿cierto? Bueno, no del todo. Podemos usar el flash con, en este caso, la pestaña difusora transparente, también llamada dispersor por otros autores, que ayuda a expandir la luz en un ángulo mayor rellenando mejor la escena. Esto se traduce en una luz más suave, más débil también y suele tener una pérdida aproximada de un paso de luz en la mayoría de los flashes.

Esto es aproximado y depende del flash y el difusor usado. Para ello, lo mejor es la utilización de un fotómetro de mano para medir los valores.

5. Modificadores de luz y otros accesorios relacionados al usar el flash

Aunque hay muchos tipos de modificadores de luz y muy diferentes, hoy introduciremos los más básicos: paraguas, softboxes o ventanas de luz y snoots.

5.1 Paraguas

Estos accesorios (que se llaman igual que los paraguas habituales para resguardarse de la lluvia) permiten controlar la luz. Los dos tipos principales son los paraguas blancos y los plateados. Con los paraguas blancos obtenemos una luz suave (similar a un paraguas «blanco») pero mucho más consistente y controlable.

uso-flash-paraguas Fotografía de Alfonso Domínguez Lavín

El mayor problema de los paraguas es que tenemos menos control de la iluminación que con un softbox, algunas pérdidas residuales de luz y menor direccionalidad. Por contra, como se pueden plegar, son fáciles de transportar y montar. Eso sí, ¡cuidado con el viento en exteriores!

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5.2 Softboxes o ventanas

Son los competidores de los paraguas. Ofrecen un mayor control de la iluminación, ya que no tendremos tanta pérdida residual de luz. Los softboxes permiten transformar una fuente de luz dura (el flash) en una fuente de luz mayor, pudiendo distribuirla equitativamente en toda su área iluminada y, además, obteniendo un mayor control de la direccionalidad de la misma.

[magento sku=»M00886″]

Conclusión: conseguimos una luz suave (similar a un paraguas «blanco»), pero mucho más consistente y controlable. En cambio, suelen ser de montaje fijo aunque los hay plegables (yo tengo dos) por lo que son menos amigables para transporte o trabajar en localizaciones.

5.3 Snoots

Son pequeños accesorios que nos ayudan a concentrar el cono de luz y poder realizar fotografías mucho más dramáticas.

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5.4 Reflectores

Aunque como tales no modifican la luz que proviene de la fuente de luz (el flash), sí son un elemento que nos permite iluminar aprovechando dicha luz. Su función principal es la de reflejar la luz y suavizar las sombras de una zona que no es iluminada directamente.

Fotografía de Joel Muniz en Unsplash

Dependiendo de las características, la intensidad de la luz variará no solo por la distancia y la potencia, sino en este caso por el modificador/accesorio introducido. Por eso mi recomendación, aunque uno desarrolla cierta habilidad visual con la práctica, es utilizar un fotómetro de mano o, al menos, el histograma como referencia para ver las luces y la iluminación de la escena. Profundizaremos en ello en los siguientes capítulos.

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6. Luz de ayuda al autofoco al usar el flash

Igual que tu cámara réflex tiene una pequeña luz roja o ámbar al frente, algunos flashes tienen esta misma lámpara incorporada cuya función es producir un haz de luz continuo para ayudar a la cámara en el proceso de autoenfoque. Esto ayuda a evitar enceguecer a tus modelos ya que no es necesario hacer breves disparos de baja potencia, además de ahorrar batería.

7. Baterías: cuestiones a tener en cuenta

Utiliza siempre que puedas baterías recargables de carga completa. Para ello, mi recomendación es que uses un buen cargador que permita detectar posibles problemas en las pilas. Una pila estropeada puede causar un mal funcionamiento en un flash.

Las pilas alcalinas son una opción muy interesante para tenerlas de reserva en el caso de que estemos realizando una sesión y gastemos las pilas recargables. La recarga dura unas horas y nos evitar suspender la sesión por ese motivo.

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A ser posible, intenta utilizar pilas de hasta 2000 mAh ya que algunos flashes están limitados a esas intensidades y utilizar una pila de 2500 mAh podría provocar un mal funcionamiento del flash. En todo caso, te recomiendo que leas las recomendaciones del fabricante y que uses un buen cargador para las pilas recargables.

8. Tiempo de reciclado al usar el flash

Es recomendable siempre usar baterías o pilas de alta calidad cuando estamos trabajando con flashes. Usa marcas conocidas que tengan fiabilidad porque se nota rápidamente en el tiempo de reciclado del flash (tiempo de espera que debemos aguardar entre dos destellos a la máxima potencia). Cuando disparamos el flash a máxima potencia, este valor suele ser de unos segundos, pero también puede verse lastrado por la baja capacidad y/o calidad de las pilas.

¿Por qué se produce este tiempo de reciclado? Debido a que la descarga de energía durante el disparo es bastante alta, los flashes necesitan volver a cargar sus capacitores para volver a disparar.

Una opción muy interesante, sobre todo si necesitas un tiempo muy corto de reciclado de tu flash, puede ser utilizar un Power Pack o Battery Pack. Estos accesorios es una «cajita» que incorpora una batería recargable de Ion Litio o un juego de varias pilas (8, 12 o 16 pilas recargables) que podemos conectar al flash mediante un cable de alimentación. Es algo que no permiten todos los flashes, por lo que te recomiendo que lo compruebes para tu modelo en particular.

uso-del-flash-battery-pack

Fotografía de Foto24

A efectos prácticos, esto permite dos cosas: un acortamiento del tiempo de reciclado del flash y aumenta el número de destellos que podremos realizar.

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9. Cuidado y mantenimiento de un flash

Un flash es un elemento delicado. Habitualmente de naturaleza plástica en su exterior, en su interior alberga una «bombilla», así como varios circuitos electrónicos y cables. Es un elemento de nuestro arsenal fotográfico muy sensible a los golpes.

Todos los flashes modernos llevan un circuito tipo «termostato» que, en teoría, impide seguir disparando el flash si se alcanza determinado nivel de temperatura.

Evita tener los flashes y el resto de material fotográfico en ambientes húmedos. Si guardas tus flashes en una bolsa, mochila o maleta, no te costará casi nada incluir una pequeña bolsita antihumedad de las que se venden en cualquier supermercado.

_ADL3402 Fotografía de Alfonso Domínguez Lavín

Mantener limpia la zapata de conexión nos evitará posibles problemas en la transmisión y el destello. Por eso, una cosa que siempre hago es limpiar tras una sesión todo el material con una bayeta de microfibra, pasándola con suavidad para poder quitar la posible suciedad. Con los flashes, también.

Lo siguiente que quería comentaros sobre la conservación de los flashes es algo que particularmente hago yo y que me sugirió un amigo cuando empecé con estas cosas: usa un poco de cinta aislante negra para dar unas vueltas en la parte de la antorcha del flash. ¿Por qué? A la hora de colocar los flashes en un pie mediante un hotshoe es posible que, sacando o poniendo el flash, tiremos con fuerza y toquemos la ventana, softbox o paraguas que tenemos. Resultado: hemos rayado la carcasa del flash. No suele pasar nada, pero si un día quisiérais venderlo de segunda mano, un aspecto exterior cuidado de todo elemento es un factor importante. Además, con la cinta protegemos un poco el flash en caso de recibir un golpe.

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Resumiendo

Aprender a usar el flash es algo más que dar a un botón y ya está. Es la puerta a un nuevo mundo, un escenario apasionante dentro de la fotografía: la iluminación. Y es que, originalmente, fotografía significa pintar con luz.

Fotografía destacada: ©Alfonso Domínguez Lavín.

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