¿Quién dijo miedo al enfoque manual?

Cuando empezaste a trabajar con tu cámara réflex ni se te pasaba por la cabeza usar el enfoque manual porque cuando pensamos en este término, lo primero que imaginas es que solo lo usan los expertos, que te queda demasiado grande cuando aún no tienes una técnica desarrollada. Pero a pesar de completar tus conocimientos y dominar tu cámara, sigues pensando que no estás hecho para trabajar con enfoque manual, que no estás preparado. Déjame decirte que es el momento de arriesgarse, trabajar con enfoque manual no es algo que se aprenda de golpe, se necesita practicar pero, ¡la práctica hace al maestro!

Si no te atreves a trabajar con el enfoque manual por su complejidad, recuerda que solo es cuestión de experimentar. Si quieres que tus trabajos den un paso más allá en lo que profesionalidad respecta, tarde o temprano, tendrás que empezar a usarlo. A continuación te voy a desarrollar todo lo que debes saber del enfoque manual, para que puedas usarlo de una vez por todas.

¿Quién dijo miedo al enfoque manual?

Trabajar con enfoque automático no siempre es una buena opción, de hecho la mayoría de las veces una escena puede salvarse solo si trabajamos con enfoque manual, siempre suele ser la opción preferible porque ofrece las mejores prestaciones, mientras que perderá fuerza con un enfoque automático. Con esto no quiero decir que dejes de usarlo para siempre, sino que aprenderás con la práctica a intuir cuando será mejor usar un modo u otro.

Como ya sabemos el enfoque es un efecto que se produce cuando la cámara da mayor prioridad a una parte de la escena, se crea un fuerte contraste entre la región importante y el contexto de la imagen, producidos por superficies diferentes, esquinas o bordes. Hablando claro, nos ayuda a saber qué es importante en la imagen. Seguro que ahora estarás pensando que tu cámara es muy avanzada y que puede encontrar ese contraste fácilmente así que, ¿por qué molestarse en usar el modo manual? Cuando trabajes con zonas en las que sea muy difícil encontrar ese contraste o cambio de superficie tu cámara acabará volviéndose loca y no podrá enfocar correctamente, como por ejemplo cuando trabajamos a través de un cristal o una valla metálica. Es en estos casos cuando entra en juego el enfoque manual, pues te permitirá tener el control absoluto sobre el enfoque de la escena y por lo tanto, del resultado final de la fotografía.

enfoque manual para hacer fotos desde un avión

Puede ser que llegues a casa después de una sesión de fotos, observes con detenimiento tus trabajos en el ordenador y te des cuenta de que tu cámara no ha enfocado “bien” o mejor dicho, no ha enfocado donde y como tú querías. Por lo tanto, hay que desechar todo el trabajo de un día.

Aunque las cámaras réflex constan de unos procesadores capaces de ejecutar los algoritmos, para ajustar inmediatamente y compensar las condiciones de iluminación y los cambios del entorno, debes tener en cuenta que hay detalles que pasarán desapercibidos para la cámara. Además si el contraste es bajo, como cuando hay niebla, la cámara no enfocará correctamente. Por eso debes ser tú el que tenga en cuenta la a luz y el contraste de la escena cuando trabajes, así te asegurarás resultados nítidos y con los detalles que para ti son imprescindibles.

Otro de los problemas más frecuentes al usar el enfoque automático es que la mayoría de los objetivos no llegan a los bordes, así que si queremos centrar el interés en una de las esquinas de la imagen probablemente no podrás hacerlo. Para que puedas conseguirlo tendrás que pasar a enfoque manual, pues como ya he mencionado, es forma de tener un control absoluto sobre la imagen.

enfoque manual cómo conseguirlo

Modos de enfoque

Para dar un poco de base a los conocimientos, debes saber (para algunos solo recordar) que tu cámara te da la posibilidad de trabajar con diferentes modos de enfoque. Existe el enfoque automático, es aquel que usamos la mayoría de fotógrafos cuando empezamos a trabajar con una cámara por primera vez. La cámara es la que se encarga de encontrar el centro de interés en nuestra fotografía, dirige la mirada del espectador en un punto en concreto. A su vez existen varios tipos de enfoque automático que se denominan de diferente forma dependiendo de la marca de tu cámara. Aunque creamos que este es el modo perfecto para trabajar, tengo que deciros que sí lo es, hasta que quieras tener una calidad profesional en tus fotografías.

modo manual y modo automático

Después encontramos el enfoque manual, es el que conlleva más implicación y habilidad, pues serás tú el que debe controlar las lentes del objetivo hasta enfocar correctamente. Para trabajar con fotografías urbanas, deportivas y todo aquello que implique algo de movimiento, puede ser más beneficioso usar este tipo de enfoque pues si tu cámara tiene que buscar el contraste perfecto perderá más tiempo que si lo haces tú, que ya sabes cuál es el motivo que quieres destacar en la escena.

Parámetros que repercuten en el enfoque

Contraste:

Como te he mencionado anteriormente, cuando las superficies con las que vas a trabajar son lisas o difusas (pared, niebla…) tu cámara no tendrá un punto sobre el que apoyarse y enfocar, el anillo del enfoque va de un extremo a otro sin encontrar un punto adecuado. Por eso siempre que notes que tu cámara se confunde al enfocar, cambia al modo enfoque manual, será mucho más fácil controlar el contraste.

El propio enfoque:

Un simple movimiento en el anillo de enfoque provocará un desenfoque en la escena, será complicado y trabajoso, volver a buscar el enfoque con el que estábamos trabajando, ya habíamos enfocado un detalle o sujeto porque iba a ser el centro de interés de la escena ¡vaya fastidio!

Ahora existen unos objetivos con los que evitarás que esta situación tan inoportuna vuelva a suceder. Se trata de los objetivos Irix Blackstone y Firefly. Han incorporado a su diseño un bloqueo del anillo de enfoque para evitar perder el enfoque de una escena. El diseño Blackstone incluye una linterna UV, para que puedas ver en la oscuridad sus marcas reflectantes.

Distancia focal:

Si vas a trabajar con un objetivo zoom, debes tener cuidado al modificar la distancia focal con la que vas a trabajar, pues al hacer el mínimo movimiento o zoom, perderás el enfoque que habías previsto para la escena.

Apertura de diafragma:

Los objetivos con una gran apertura de diafragma máxima, es decir, los objetivos muy luminosos, serán más apropiados para trabajar con el modo manual pues son los que mejor enfocan. Cuanta mayor apertura, más iluminación. Así el objetivo será capaz de conseguir un mejor enfoque, sobre todo si vas a trabajar en zonas con poca intensidad lumínica.

Es importante también que sepas que el diafragma influirá directamente en la profundidad de campo de la imagen, aunque de eso te hablaré más adelante.

fotografías nocturnas con enfoque manual

Tiempo de exposición:

También puede afectar de uno u otro modo el tiempo de exposición en el enfoque de tus fotografías. Lo mejor es usar un tiempo de exposición corto por el motivo que acabo de darte anteriormente, así evitarás trepidaciones que ocasionen imágenes desenfocadas y sin calidad alguna.

Lejanía del sujeto:

Es algo evidente, si el sujeto u objeto en cuestión se mueve una vez habías enfocado, perderás ese enfoque y tendrás que empezar de nuevo. Por eso, si vas a trabajar con sujetos en movimiento, es conveniente que trabajes rápido. Como te decía más arriba, puedes ser más rápido que la propia cámara porque puedes prever el movimiento y actuar.

Cómo trabajar con el enfoque manual

Para trabajar con enfoque manual, debes en primer lugar, localizar el botón AF – MF que suele estar situado en el lateral del objetivo, muévelo a MF. Tu cámara pasará a trabajar con enfoque manual. Con una simple rotación del anillo de enfoque situado en la lente de tu objetivo podrás comprobar como puedes controlar el enfoque, comprueba que la imagen puede pasar de estar borrosa a nítida fácilmente. Sería un proceso similar al que hace nuestro ojo cuando enfocamos nuestro interés en un objeto dejando el resto en un segundo plano.

Usa un objeto para hacer una prueba, intenta enfocarlo moviendo el anillo de enfoque y pulsa a la vez el obturador a la mitad, hasta que creas que has enfocado. Probablemente tu cámara hará el típico sonido que hacen cuando han enfocado, además estate atento, en alguna zona, derecha o izquierda del visor dependiendo de la marca de tu cámara, aparecerá un punto verde. La cámara nos estará confirmando que hay un enfoque preciso en la imagen.

post-manual

Ejemplo de visor Nikon

Lo ideal es abrir el diafragma del todo para que pueda llegar más información e iluminación a la cámara, aunque esto dependerá de las condiciones de tu zona de trabajo. Tendrás que hacer varias pruebas hasta que llegues a un resultado óptimo, eso sí, no os recomiendo que el diafragma esté cerrado más de 5.6 porque la imagen se oscurecerá mucho, la cámara no recibirá información suficiente de la escena, perdiendo así todos los detalles.

El visor no nos ofrecerá una vista exacta de cómo quedarán nuestros resultados finales, así que para ello puedes hacer uso de varias herramientas, como puede ser el botón de previsualización de profundidad de campo. Mientras lo estés pulsando podrás ver en el visor qué partes de la imagen tienes enfocadas, el diafragma se cerrará hasta la apertura que hayas elegido por lo que la imagen se verá más oscura, pero recuerda que esto no aparecerá en la imagen real, porque como te he comentado es solo una previsualización.

previsualización con enfoque manual

Ya que la mayoría de equipos marcan en función del diafragma, la profundidad de campo que existe, no solo estaremos enfocando correctamente, sino que también conoceremos este valor además de la distancia hiperfocal. La distancia hiperfocal es la distancia mínima a la que es posible enfocar para que todos los planos aparezcan totalmente nítidos, desde el objeto o sujeto sobre el que has hecho foco hasta el infinito. Si trabajas con un objetivo Irix será más fácil encontrar ese valor gracias a su clic de enfoque a infinito. Para trabajar con escenas callejeras o fotografías de paisaje con un enfoque manual es imprescindible conocer estos valores, que afortunadamente tu equipo te aportará como te decía en función del diafragma. Si quieres saber más sobre la distancia focal echa un vistazo a este post.

Cómo usar el enfoque manual

Ponte en la situación que te encuentras de viaje, estás en un desfiladero, precipicio o como en la foto de arriba en un globo y quieres conseguir una fotografía con una distancia hiperfocal, tu cámara te indica que el valor es de 8 o 9 m, pero al no tener una referencia delante será muy complicado que la cámara consiga enfocar correctamente ¿qué se puede hacer en estos casos? Sencillo, solo tendrás que darte la vuelta, usar como referencia algún objeto que tengas a una distancia de 8 o 9 m dependiendo del valor que te haya dado tu cámara y enfoca manualmente, cuando en tu cámara aparezca la luz verde, date la vuelta. A partir de ahí solo tendrás que disparar con la certeza de que obtendrás fotografías correctamente enfocadas.

Te pongo otro ejemplo, imagina que estás trabajando de noche en una calle con apenas luminosidad y te cuesta mucho obtener una fotografía nítida mediante el enfoque manual. Pues bien, enfoca con el modo automático a la zona de interés, a continuación cambia el botón de AF a MF, el enfoque seguirá siendo el mismo que el que había obtenido la cámara con el automático puesto, el enfoque se queda “enganchado” así la imagen quedará totalmente nítida y podrás modificar valores como la exposición. Esto es lo que llamamos como enfoque híbrido, pues es una combinación de ambos.

Otra de las herramientas sería el modo Live View. Es un sistema por el cual algunas réflex permiten ver en la pantalla LCD la escena en lugar de en el visor, te recomiendo que lo uses. Usar el modo Live View con el enfoque denominado Contrast Detection es mucho más preciso que el enfoque automático, aunque también he de reconocer que es más lento, pero sin duda alguna los resultados merecen la pena. Además te da una perspectiva más amplía de la escena, que te permite ver detalles que de otro modo no sería posible. Te recuerdo que si vas a usar este modo de enfoque tendrás que trabajar con un trípode o una base firme.

trabajar con enfoque manual con live view

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Cuándo tendrás que usar el enfoque manual

A medida que vayas desarrollando tu habilidad con el enfoque manual, sabrás instintivamente cuándo tendrás que utilizarlo y cuándo no. Si es cierto que hay varias modalidades que por regla general para trabajar con ellas será mejor con enfoque manual, como cuando realizas fotografías a través de un cristal, cuando apenas hay contraste, con fotografías deportivas o con fotografías urbanas como ya te comenté anteriormente, otras disciplinas son:

HDR’s

Anteriormente hemos hablado de esta técnica que a muchos fotógrafos nos vuelve locos. Consigue capturar la esencia del lugar y a la vez darle un toque súper creativo y profesional. Para conseguir fotografías HDR’s será necesario capturar la misma escena con diferentes niveles de exposición, pero el enfoque debe ser el mismo, cosa prácticamente imposible de conseguir con el modo automático de la cámara. Si quieres saber más sobre cómo conseguir fotografías HDR’s echa un vistazo a este post.

Cuándo y cómo usar el enfoque manual

Paisajes con mayor profundidad de campo

¿Cuántas veces hemos hecho una fotografía de paisaje con enfoque automático y había zonas que no quedaban totalmente nítidas? Si trabajas con la distancia hiperfocal conseguirás una fotografía de paisaje totalmente enfocada, recuerda que debes jugar con grandes aperturas para abarcar más iluminación para facilitar el momento de enfoque. Cuando tengas una imagen totalmente nítida podrás reajustar la apertura e incluso la obturación y conseguir mayor profundidad de campo.

Fotografía macro

Cuando trabajamos con fotografías macro o primeros planos, la profundidad de campo o el contraste de la imagen suele ser muy bajo, por eso a la cámara le resulta tan complicado obtener fotografías totalmente nítidas en las zonas que tú consideras importantes. Como este es un proceso complicado para la cámara tardará más, y por normal general la fotografía macro debe conseguirse rápidamente porque puede ser que el animal que estás detallando se asuste y se vaya ¡y pierdes una fotografía increíble! Como te decía en las primeras líneas tú serás más rápido y enfocarás con el modo manual de forma precisa.

fotografía macro con enfoque manual

Si te gustaría poder profundizar tus conocimientos y mejorar tu habilidad en la modalidad fotográfica macro, échale un vistazo a estos 12 consejos para iniciar en macrofotografía. Sin duda es una de las disciplinas más aclamadas y con la que podrás conseguir los mejores resultados si tienes el equipo adecuado. Uno de los accesorios imprescindibles es este raíl Macro FC-1II, te permite tener precisión al modificar la distancia entre la cámara y el sujeto.   

Arquitectura

Cuando trabajamos con arquitectura los elementos que suelen destacar a nuestros ojos son zonas geométricas con formas y contrastes muy dispares, si trabajamos con el modo automático es evidente que habrá zonas que queden totalmente desenfocadas por darle prioridad a otras partes de la escena. Es por ello que trabajar con enfoque manual cuando retratamos un edificio es fundamental, podrás centrar el interés en todas aquellas zonas que consideres fundamentales para darle un carácter en concreto a la fotografía.

Fotografía nocturna

Con la oscuridad a nuestra cámara le costará más trabajo encontrar un punto de enfoque, por eso es mejor usar el enfoque manual. También es verdad que si vas a empezar a practicar con el enfoque manual te recomiendo que no te desesperes, sobre todo con fotografías nocturnas, pues a mayor oscuridad mayor complejidad. Lo ideal es que empieces poco a poco, puedes usar primero el enfoque híbrido que te comenté anteriormente y cuando hayas dominado por completo la técnica, trabajar con enfoque manual. Recuerda que si trabajas con un objetivo Irix Blackstone tendrás más fácil acceder a los parámetros gracias a su marcas reflectantes a la luz UV.

Cuándo usar el enfoque manual

Fotografía infrarroja

Para trabajar con fotografía infrarroja te recomiendo que uses el enfoque híbrido, pues controlar el espectro invisible producido por la luz infrarroja puede llegar a ser realmente complicado, así que, coloca tu cámara en tu trípode, enfoca la imagen en automático y cambia a modo manual sin variar el enfoque. Obtendrás fotografías infrarrojas totalmente nítidas y enfocadas. Si quieres saber más sobre cómo conseguir fotografías infrarrojas echa un vistazo a este post.

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Retratos

Para tener mayor precisión de enfoque y nitidez lo mejor es trabajar con enfoque manual, así luego no te encontrarás por sorpresa zonas que han quedado desenfocadas y por lo tanto, tendrás una fotografía sin fuerza ni personalidad. Que tus retratos estén totalmente enfocados ayudará a que puedas guiar la mirada del espectador al punto que quieras destacar de la escena que en este caso será un sujeto.

Panorámicas

Para trabajar con fotografías panorámicas, hay que realizar un trabajo de post-producción por el cual unirás todas las fotografías que has tomado de la escena. Es una realidad que nuestras cámaras trabajando con modo automático no siempre, por no decir nunca, va a usar el mismo enfoque, al igual que el resto de parámetros como el balance de blancos, por lo que al unir todas esas fotografías con nuestro editor, nos daremos cuenta de que no tiene coherencia alguna.

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Debes trabajar con enfoque manual para que el enfoque sea constante y así todas estas imágenes tengan sentido y coherencia. Si quieres saber más sobre cómo realizar panorámicas, echa un vistazo a este post.

Cómo y cuándo usar el enfoque manual

Espero encarecidamente que le pierdas definitivamente el miedo al enfoque manual pues notarás cómo tus trabajos obtienen un cambio positivo. Si es cierto que en un primer momento vas a frustrarte por no conseguir exactamente el resultado que buscas, pero como te dije al principio, solo es cuestión de práctica. Llegará un momento en el que obtener fotografías correctamente enfocadas será algo tan sencillo como cambiar la apertura de diafragma.

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Escrito por Lourdes Olmedo

Viajera empedernida con cámara siempre en mano. Colaboradora en la revista Super Foto Digital. Departamento de Contenidos en Foto24.

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