7 errores que no te puedes permitir con un gran angular (con ejemplos prácticos)

Portada errores con un gran angular

Todos sabemos que un objetivo gran angular se utiliza para incluir en una foto el mayor ángulo de visión posible, por encima incluso de la capacidad visual humana. Pero muchos desconocen que el uso de estos objetivos nos puede inducir a cometer errores fotográficos. En este artículo te explico cuales son los 7 errores con un gran angular que se cometen más seguido. Y cómo solucionarlos.

Todas las fotos gran angular de este post se han hecho con el Irix 15mm f/2.4 Blackstone y una Canon EOS 6D. Si quieres ver el Irix, pincha aquí:

Para mí, un objetivo gran angular es aquel que tiene una distancia focal de menos de 24 mm (el número exacto depende del autor) y que tiene ángulos de visión superiores al del ojo humano y que en muchos casos puede hasta alcanzar los 180º incluso de superarlo.

Errores gran angular

El objetivo gran angular consta de una series de lentes que hacen converger la luz sobre el sensor con un gran ángulo de incidencia, provocando una serie de “deformaciones” sobre todo de perspectiva con idea de que la escena abarque el máximo posible.

Estas deformaciones suelen ser de varios tipos y suelen darse en los extremos y en las esquinas de las imágenes. Además cuanto mejor sea un objetivo, mejor es la perspectiva que genera, con menores deformaciones y viceversa.

Como evitar errores gran angular

Otra característica a tener en cuenta en los objetivos gran angular es que tienen una mayor profundidad de campo con respecto a los de focal larga. Esta cuestión es muy importante y hay que tenerla muy en cuenta a la hora de tomar fotografías de detalles y paisajes en general.

Estas características técnicas hacen que hablando en términos de composición, un objetivo gran angular tenga sus propias características o limitaciones, que en ciertas ocasiones pueden arruinarnos una foto, sobre todo si no meditamos sobre su uso. Así podemos distinguir una serie de errores muy comunes que se suelen cometer cuando fotografiamos con un gran angular y que son relativamente fáciles de resolver. Los errores con un gran angular son varios y los he dividido en siete tipos, que son:

  1. Falta de centros de interés y monotonía en la imagen
  2. Falta de un elemento nítido en primer plano
  3. Falta de profundidad
  4. Falta de perspectiva o usar una perspectiva incorrecta
  5. No tener en cuenta que “menos es más”
  6. Uso incorrecto en retratos
  7. Cuando es mejor usar otra focal

1. Falta de centros de interés y monotonía en la imagen

Tenemos delante de nosotros un gran paisaje, con una gran puesta de sol o un amanecer. Colocamos nuestro objetivo gran angular y lo configuramos como buenamente sabemos. Cerramos el diafragma, para aumentar la profundidad de campo, incluso enfocamos a hiperfocal y asignamos un tiempo de exposición suficiente para capturar las luces que estimamos oportunas. Vemos el histograma que es correcto y tomamos la fotografía. Incluso observamos que la previsualización da un resultado correcto. Perfecto, o por lo menos parece.

errores con grandes angulares

Sin embargo, cuando llegamos a casa y observamos la foto a pantalla completa en la pantalla del ordenador, vemos que ese gran paisaje que teníamos delante, ahora no nos parece tan impresionante (suponiendo que hemos tomado bien la foto). ¿Qué nos ha ocurrido?

Son varios los factores que pueden ser los responsables de que ahora la imagen no nos guste tanto:

El primer fallo es que al ser un paisaje general, todos los elementos de la imagen se encuentran a la misma distancia del observador. Así perdemos referencias claras del paisaje y parece como una imagen indefinida, sin elementos que fijen o dirijan nuestra mirada.

En la foto siguiente veremos que, incluso aunque haya elementos a diferentes distancias, no se aprecian lo suficiente. Además al ser una foto tomada con un objetivo gran angular, el nivel de profundidad de campo es enorme y no podemos jugar ni siquiera con un desenfoque selectivo. Por todo ello nuestra imagen queda plana, demasiado uniforme y monótona visualmente. Hablando claro, no van a ser fotos que encanten.

Objetivos gran angular

De una forma sencilla podemos corregir esta uniformidad o monotonía. Lo que debemos hacer es romperla de la mejor forma que podamos teniendo en cuenta nuestro “paisaje”.

Por ejemplo en la playa de Punta Umbría en Huelva, que es una playa de inmensos arenales, sin una piedra a la vista, sin una embarcación varada en la arena y encima con un colorido casi se repartía por igual por toda la escena, decidí romper la monotonía visual añadiendo paseantes. Sin embargo y teniendo en cuenta que era pleno invierno y en Huelva, a pesar de que es una gozada pasear por sus playas, suelen estar desiertas en esta época del año, si esperaba que llegara algún paseante se me iba la puesta de sol. Así que no tuve más remedio que montar rápidamente la cámara en el trípode (el mejor amigo del fotógrafo) y de incluirme yo mismo en la fotografía para romper esa uniformidad poco deseada. 

Foto gran angular con centro de interés

Así, a falta de una serie de rocas u otros elementos como un bote de madera ruinoso varado en la arena, que tan bucólicas fotos nos generan, podemos recurrir a la técnica de incluirnos nosotros en la foto y darle un toque místico o misterioso a la figura recurriendo a un contraluz, por ejemplo.

Si tenemos unos colores bastante definidos y diferenciados podemos jugar con una composición dividida por colores para eliminar esa monotonía visual. De esta forma, para romper la monotonía de la foto de Doñana, decidí bajar un poco el encuadre para incluir mas hierba verde (que brillaba con gran intensidad gracias a la luz polarizada de la tormenta).

Objetivos gran angular

Además, (sin saltar la vaya del Parque Natural) me acerqué todo lo posible a los caballos y conseguí incluir un elemento definido en primer plano que suele ser otro de los problemas que se cometen a la hora de trabajar con angulares.

Ahora la foto no es tan monótona visualmente, y hemos conseguido eliminar la uniformidad gracias a la separación de colores (el Photoshop también ayuda un poco) y añadiendo los caballos a un primer plano.

2. Falta de un elemento nítido en primer plano

Como comentábamos anteriormente, el uso del gran angular nos da una sensación de aplanamiento de la imagen, uniformidad, y una monotonía visual no deseada, generando imágenes con poca fuerza. Este error se evidencia cuando nuestra imagen no cuenta con un elemento nítido en primer plano. Para corregir este error, debemos añadirlo. Este es uno de los errores con un gran angular más comunes.

errores cometidos con un gran angular

Esta imagen de la Isla de Bacuta tomada desde el Muelle del Levante en el puerto de Huelva, se aprecian los dos errores: la falta de elementos a diferentes distancias (la ría no cuenta debido a su uniformidad) y la falta de un elemento nítido en el primer plano.
Para corregir la imagen podemos añadir al encuadre un noray del puerto y prácticamente la misma toma gana muchos enteros e invita mucho más al espectador a contemplar la foto.

errores con un gran angular

Nos volvemos a ir a la playa. Solucionamos la uniformidad de la puesta de sol añadiendo alguna figura humana a una distancia intermedia del fondo, si dejamos que las personas se acerquen e incluso añadimos una ola o su resaca de forma nítida en el primer plano, las fotos anteriores de puesta de sol comienzan mejorar poco a poco.

Errores con objetivos gran angular

La figura humana siempre nos llama la atención y guiará nuestra mirada por la foto, desde los “paseantes” hacía el punto de más luz, que en este caso es el sol, pasando por el elemento nítido que es la ola. Esto nos hace penetrar visualmente en la fotografía, generando una sensación de profundidad que nos invita a permanecer más tiempo mirando la imagen recorriéndola de cabo a rabo. Y esto nos lleva al siguiente error, que es la falta de profundidad de algunas imágenes tomadas con el gran angular.

3. Falta de profundidad

Los dos errores que acabamos de mencionar podríamos resumirlos en que a veces no conseguimos plasmar la profundidad en nuestras imágenes. Así, si conseguimos que no sean uniformes y tenemos algún elemento nítido en primer plano, ya casi tendremos media foto hecha.

Pero si además somos capaces de conseguir varias capas de profundidad y logramos que el espectador “entre” en nuestras fotos y las vaya recorriendo una tras otra, le daremos a nuestro público una experiencia placentera cuando contemplen nuestras fotografías, es decir “habremos triunfado”.

Por ejemplo, en un lugar emblemático como en la Mezquita de Córdoba podemos caer en el error de no conseguir transmitir el verdadero espacio interior del edificio fotografiando un plano paralelo a las columnas y a los arcos.

Errores gran angular

Podríamos pensar que la simple superposición de las columnas y arcos va a resultar suficiente para que los espectadores recorran la imagen de fuera hacia adentro o viceversa, pero nada más lejos de la realidad: las columnas y arcos se amontonan y no invitan a pasar.

Sin embargo, si giramos un poco la cámara, cambiamos de plano y añadimos diferentes capas de profundidades. De este modo conseguimos que el espacio se multiplique creando una perspectiva mucho más abierta e interesante. Además conseguimos guiar la mirada del espectador logrando lo que pretendíamos: introducirlo en nuestra fotografía.

Gran angular como solucionar los errores

La inclusión de las figuras humanas ayuda y el haz de luz da el toque de calidad a nuestra imagen. Esta fotografía te invita a pasar hacia dentro e ir recorriendo cada rincón de la Mezquita.

Otra posibilidad sería forzar una perspectiva más oblicua y jugar con los puntos de fuga. Como antes las figuras humanas en un primer término me ayudan que el espectador fije la imagen y que recorra con la mirada el proceso por el cual la chica toma la foto al chico.

Errores con un objetivo gran angular

De paso, el espectador va recorriendo la fotografía de una forma guiada y ordenada, desde la derecha en diagonal hacia espaldas del muchacho.

Incluso podemos aprovechar la gran profundidad de campo de los objetivos angulares y fotografiar detalles de elementos principales manteniendo enfocado todo el conjunto. Por ejemplo, en esta fotografía del altar, donde fotografiamos en primer termino el púlpito y al fondo, con un nivel del foco más que aceptable, aparece el retablo y el altar.

Grandes angulares

4. Falta de perspectiva o usar una perspectiva incorrecta

En la foto anterior del retablo de la Catedral comenzamos a atisbar otro de los errores comunes en las fotos hechas con grandes angulares: las perspectivas que se generan. Las fugas de líneas debido a la falta de paralelismo entre nuestra imagen y nuestro sensor es muy evidente en este tipo de objetivos angulares, que con poco que inclinemos la cámara ya comienzan a evidenciarse. Aunque se pueden corregir con software, la única opción para conseguir resultados óptimos es usar objetivos descentrables.

Con un objetivo gran angular debemos jugar con las perspectivas y buscar el ángulo que mejor resultado nos dé. Y si ya somos capaces de no cometer los errores que hemos comentado al principio pues ya somos unos “fieras”.

Voy a poneros aquí varios ejemplos de fotos con una perspectiva mala y otra menos mala, soy tan modesto que no puedo categorizar mis fantásticas fotos como buenas… es lo que tiene no tener abuela…jjjjj.

Vamos de paseo por el centro de Sevilla, el olor azahar lo envuelve todo (o casi todo), una voz ronca me dice: “Jefe, un paseo por el centro”, le respondo: “un paseo no, pero te importa que le haga una foto al caballo”. Me contestó algo como que tuviera cuidado que daba bocados, pero yo ya tenía el caballo enfilado y tampoco me paré mucho a discutir por las tarifas de tan elegante modelo.

Perspectiva con un gran angular

La primera foto, intentando contextualizar la imagen en el centro de Sevilla, decidí incluir la Giralda en el encuadre. El resultado: que ni Giralda, ni caballo, “ni ná de ná”.

Tal como revisé la foto me dí cuenta cuál era la solución: cuerpo a tierra.

Estuve esperando un buen rato en cuclillas (porque no era cuestión de arrojarme directamente al suelo) a que el caballo levantara la cabeza y me dejara ver el Giraldillo por debajo de su espectacular cuello, pero no, no quiso, y mis rodillas ya no son las de antes. Me tuve que conformar con traerme esta foto.

Perspectivas con un gran angular

No es la que buscaba, pero mucho mejor que la anterior, quizás con un poco de paciencia, más rodilla o menos “acido úrico equino”, podría haber tomado una foto aun más completa.

Seguimos caminando por Sevilla, ahora en la plaza de España, queremos recoger uno de sus preciosos edificios y queremos encuadrarlo con dos faroles que son dos joyas hechas en forja. Decido incluir hasta parte de la escalinata que lleva a uno de los puentes que atraviesan los jardines.

Objetivos gran angular: errores

¡Qué perspectiva más mala! Quizás un gran fotógrafo, ni siquiera la hubiera tomado, en mi caso, la tomé y como veis aquí arriba, ni siquiera la borré cuando la vi. No borro las fotos nunca… no sabe uno cuándo va a tener que escribir un articulo enseñando las fotos malas que hace…jajaja

A medida que iba subiendo la escalera me iba dando cuenta de que, o el sol de Sevilla me estaba causando efecto o quizás no era tan buen fotógrafo como pensaba. Porque desde lo alto de la escalera la toma era prácticamente igual, pero con muchísima mejor perspectiva.

Fallos con un gran angular

Quizás aquí me sobran los turistas de la izquierda, pero bueno, una foto de recuerdo mucho mejor que la otra, pero creo que bastante ilustrativa en cuanto al tema de la perspectiva que es lo que aquí queremos trasmitir.

Para que el sol no me causara más daños cerebrales de los habituales, me dirigí a la Catedral, el patio es una gozada con su jardín de naranjos y las vistas de la torre del campanario o lo que viene siendo la Giralda.

Me quiero llevar este momento y este lugar, su frescor dentro del centro de Sevilla.

Objetivos gran angular, errores

Mucha gente, mucho naranjo, doy vueltas para un lado, para otro, no encuentro una vista interesante, o por lo menos yo no la veo. Cuando me ocurre esto cierro los ojos respiro profundamente y me voy a tomar una cerveza…no hombre, no. Lo que hay que hacer es cambiar totalmente el punto de vista, subir a algo o tirarte al suelo, agacharte, mirar para arriba o para abajo… y mira por dónde en una de estas vi algo.

Usando un objetivo gran angular

Yo mismo me llevé un rato aplaudiéndome solo a los pies de la catedral, la tenía: la Giralda, los naranjos, ese cielo tan bonito en Sevilla, cuando hay unas nubes y te calman un poco la insolación…los “guiris” pensaban que me había vuelto loco.

Esta técnica es muy buena y no hace falta estar en una de los edificios religiosos más grandes del mundo. Se puede aplicar al lado de tu casa o dónde quieras, como por ejemplo en esta visita que hicimos hace unos meses al Faro del Picacho en Mazagón.

Fotos hechas con objetivos gran angular

Cuando tomamos fotografías con el gran angular, no teniendo prisas y teniendo tarjetas de memoria de sobra es muy aconsejable explorar diferentes perspectivas hasta encontrar la más interesante. A medida que pase el tiempo y vayáis usando más estos objetivos iréis a tiro hecho y necesitaréis menos tiempo, pero mi consejo es que experimentéis.

Hace poco hubo una feria de automóviles clásicos americanos en Huelva, y uno de los coches que más me gustaron fue un Ford Mustang que era una gozada para los ojos de todos los amantes del automovilismo. Le hice pocas fotos, porque había mucho publico y todo el mundo tiene derecho a hacer sus fotos. Solo tuve un par de minutos en el aparcamiento para tomar las fotos. Después de hacer algunas en general, pensé que necesitaba otra en la que se mostrara “la fuerza” de coche, por lo menos visual, ya que el coche estaba detenido. Mi primera opción fue sacar “el morro” del coche con el mítico emblema equino de Mustang:

Perspectivas con un gran angular

La foto aún no siendo mala del todo, tenía mucho fallos, me quedó plana, y como veremos en el apartado siguiente, con demasiado elementos superfluos. Así que sin pensarlo dos veces y antes de que el fotógrafo que veía detrás mía me diera una patada, decidí cambiar de perspectiva y buscar otra que imprimiera más carácter al coche y por supuesto a mi fotografía:

Perspectiva correcta con un gran angular

Aun teniendo al fotógrafo al fondo que es un elemento molesto, que podría haberlo eliminado en postproducción, esta foto es bastante más interesante que la anterior. Destacando los perfilados faros centrales y las curvas del capó, aleta, y parachoques cromado. La foto mejora bastante, ojo no digo que sea una obra maestra, pero tan solo girándome un poco respecto al sujeto he conseguido convertir una foto anodina en una foto bastante más valiosa (el saturar el cielo hasta reventar es un problema psicológico que tengo que ya me lo están mirando… de verdad).

Por ello, cuando tengo tiempo y hueco de más en la tarjeta exploro visualmente los elementos que quiero fotografiar y voy tomando fotografías desde diferentes perspectivas. No hay una única perspectiva correcta, ni mucho menos, cada perspectiva puede ayudar a enfatizar alguna zona y otra. El error estaría en limitarnos en llevarnos una sola y después no nos valga para lo que nosotros queremos mostrar o por lo menos lo que teníamos pensado.

En esta puerta lateral de la catedral de Sevilla, con algo de tiempo, estuve explorando diferentes posibilidades, no es que una sea mejor que otra sino que cada una sirve para una cosa.

Errores con un objetivo gran angular

Esta toma en vertical y contrapicada enfatiza la altura y la majestuosidad de la catedral, por encima de otros factores.

Fotos con gran angular

Con esta perspectiva más general se establecen las verdaderas dimensiones y proporciones del pórtico, la relaciona con el resto de la catedral y nos muestra los diferentes niveles en el que las esculturas se van sucediendo.

Perspectivas con un gran angular

Esta otra puerta, muy similar a la anterior, la toma horizontal saca a la luz la obra escultórica, mostrando todos sus detalles. Comprimiendo la vista, dando la sensación de multiplicarse junto con todos los detalles arquitectónicos.

¿Cual de la tres perspectivas es la buena, o la mala?. No, ninguna es mala y por tanto ninguna es buena, todo dependerá de lo que queramos resaltar.

Antes de pasar al apartado siguiente os pongo un par de fotos a los que he corregido la fugas mediante software de edición y postproducción, debidas al uso de angulares en tomas con cierta inclinación. Los resultados van a depender de la foto original y no podemos esperar milagros. Además, perderemos parte del ángulo de la captura, recortando la imagen. Así que la mayorías de las veces  es mejor dejar las fotos como son originalmente, puesto que nuestro cerebro ya está acostumbrado a este tipo de fotos y asume esas líneas inclinadas en mayor o menor medida.

Perspectiva con un objetivo gran angular

Si la comparamos con la foto anterior. observaremos que aún haciendo más o menos bien el trabajo de eliminación de fugas, la reducción y el recorte es bastante amplio, sobre todo en la parte alta de la imagen.

En este otro ejemplo, el edificio tiene las características fugas, más evidentes en el edificio de la izquierda.

Perspectiva correcta gran angular

La imagen “corregida” elimina las fugas, pero me genera un cambio en las perspectivas del torreón de la parte alta del edificio, causándole una considerable deformación y sobre todo recortando mucho la imagen.

Hay muchos softwares que prometen maravillas, pero los resultados evidentemente no son ni parecidos a usar un objetivo descentrable. No es fácil obtener unos buenos resultados. Pensad que si por software se solucionara bien y fácilmente estos “problemas”, quién iba a gastarse el dineral que cuesta un objetivo descentrable. (Aunque desde hace relativamente poco Samyang vende un objetivo descentrable de 24 mm que es de gran calidad y a un precio razonable)

5. No tener en cuenta que ‘menos es más’

Otro de los fallos que solemos cometer a la hora de hacer fotos con un objetivo gran angular es que nos empeñamos en llenar todo el encuadre de elementos. Así generaremos un batiburrillo de imagen con tal densidad que hace que la mirada del espectador no sepa dónde centrarse y perdiendo el interés en la foto.

Observad estas dos imágenes sin ningún tipo de pretensiones. En la primera, la foto abarca el Monumento del puerto de Huelva, las palmeras, el grupo de chicas, la ciudad al fondo, los edificios del puerto. La mirada viaja de un punto a otro sin saber bien dónde detenerse y cuál es el elemento que el fotógrafo nos quiere mostrar principalmente:

Cuestión de perspectivas

En la siguiente imagen nos centramos en mostrar lo que fundamentalmente queremos, que es el monumento.

El toque de contrapicado realza la altura y monumentalidad de la obra escultórica, sobre un fondo uniforme azul cielo y enmarcado por el verde de las palmeras.

Volvemos a la plaza de España de Sevilla y vais a ir viendo tres fotos consecutivas. Entre la primera y la tercera, creo que no pasan ni dos minutos. Observad las fotos y después hablamos:

Diferentes perspectivas con un gran angular

Objetivos gran angular

Gran angular

Son fotos de recuerdo, hasta ahí todos de acuerdo, pero seguro que os habéis dado cuenta: a medida que he ido acercándome y reduciendo el numero de elementos en la imagen, la foto ha ganado en fuerza. Nuestra visión se ha centrado sobre lo que de verdad era importante, el edificio de la Plaza España. Incluso la perspectiva ha ido mejorando. Hemos eliminado elementos superfluos o lo hemos sustituido por otros más interesantes, como por ejemplo el suelo por el lago, o el vallado cutre por las flores del primer término. Pero en definitiva hemos simplificado la foto, indicándole claramente al cerebro de nuestro espectador qué es lo importante de la imagen, así le hacemos parte de su trabajo, y la foto le parece más agradable.

Nos vamos ahora a Córdoba, al Cristo de los Faroles en la famosa Plaza de los Capuchinos. Un cielo épico de esos que no dejan indiferentes a ningún fotógrafo, los faroles recién encendidos, velas, flores y un suelo texturizado. Hasta los edificios y toda la jauría de cables y de antenas e incluso el viandante nos parece interesante.

Cuando vemos la foto a lo grande en el ordenador no nos termina de llenar. Muchos, demasiado elementos que se superponen y que nos distraen. Por tanto no conseguimos trasmitir la fuerza del lugar y nuestra foto pierde interés.

Recurrimos al famoso dicho que da titulo a este apartado: cuando menos es más.

Una perspectiva diferente con un gran angular

Me acerco al Cristo, el efecto de apertura del gran angular me abre los faroles para dejarme ver bien la imagen. Superpongo aún más la Cruz contra el cielo enfatizando otra serie de factores compositivos de carácter psicológico más que visual. Con un recorte en postproducción elimino el poco suelo que quedaba que no aportaba nada. El resultado mucho mejor que el anterior, ya que conseguimos transmitir a nuestro público todo el carácter simbólico y metafísico del lugar.

Otro ejemplo es esta fotografía en Tavira, que es uno de los pueblos más encantadores del Algarve portugués. La ría, la anciana dando de comer a las gaviotas, todas y cada una de ellas y el puerto al fondo. ¿Cuáles son los elementos principales? ¿qué ha pretendido el fotógrafo mostrarnos? ¿El paisaje, las aves, o a la señora?

Demasiado para solo dos ojos, quizás es mejor simplificar: por ejemplo, eliminando parte de la ría, ya que “su curso nos sacaba de la imagen”,  transportándonos sobre sus aguas con la mirada. Recortando cielo y tierra para enmarcar más lo que queremos destacar. Y finalmente nos aprovechamos de un recurso muy interesante a la hora de centrar nuestra imagen, que es desaturar (bueno, para los expertos: convertir en blanco y negro).

Busca nuevas perspectivas con los objetivos gran angular

Ya no estoy viendo un pueblo portuario del sur de Portugal, ahora veo a una pobre anciana, que con la mirada perdida da de comer a las aves, que una vez alimentadas volarán hacia otro lugar….y mientras tanto la canción de El muelle de San Blas, de Maná, acudirá rauda a nuestros recuerdos, sumiéndonos en un estado tal de melancolía que no dejaremos de observar la foto en al menos un rato… Objetivo cumplido. De una foto de recuerdo que pasaría desapercibida para nuestros espectadores, hemos conseguido una foto que ha causado una cierta conmoción en nuestro público… y solo aplicando el principio de “menos es más”.

Otro ejemplo más de que casi siempre “menos es más”, podrían ser estas fotos en la playa de El Rompido:

Mejorando la perspectiva de un gran angular

Aunque no hay muchos elementos que distraigan, ese bote verde de la derecha me está invitando a llevar la mirada hasta la gasolinera del muelle, perdiendo todo interés en la redes del bote, pretendido protagonista en nuestra foto. Así, cambiando simplemente la orientación de la foto:

Menos es más, un principio a respetar con un gran angular

Conseguimos no solo centrar la mirada sobre nuestro bote, sino que además metemos más cielo “apocalíptico” en la imagen (un cielo épico y nubes negras son mi perdición) De hecho la mirada va desde la red, al tubo, pasa por la proa del bote y te lleva a descubrir la ría de El Piedras y la tormenta que se cierne sobre ella.

Otro ejemplo de “menos es más” podría ser esta foto de la Vía Lactea, donde nada nos interrumpe el viaje a lo largo del Caminito de Santiago:

Paisajes con un gran angular

Para acabar este apartado, os digo que no siempre es bueno recortar, sino más bien lo contrario, pero esto solo para casos especiales. Por ejemplo en esta foto de la Catedral de Sevilla quería mostrar lo que se siente al estar allí: El tumulto de turistas, la opresión arquitectónica, la densidad gótica, que no barroca, pero densa al fin al cabo. Para esto un gran angular no tiene rival: 

Alternativas con un gran angular

Incluso me permitió hacerme un autorretrato: 

errores con un gran angular

Hablando de retratos, es precisamente en ellos donde se comete uno de los fallos más comunes a la hora de usar el gran angular.

6. Uso incorrecto en retratos

El uso del gran angular para realizar retratos no está aconsejado, ya que las deformaciones que producen en nuestros modelos pueden crearnos más de un inconveniente.

Uso de un gran angular en retratos (incorrecto)

Aunque con un poco de cuidado y estudiando la deformación que produce podríamos usarlo, pero siempre “vendiendo” nuestra foto con cierto cariz cómico o caricaturesco.

Usando un gran angular para retratos

Lo ideal es usar objetivos de focal larga de más de 85mm a la hora de capturar fotos de retrato, pero si queremos inmortalizar un retrato con un gran angular deberemos aprovechar sus cualidades e incluir a nuestro modelo dentro del entorno, para dar mayor valor a nuestra imagen, siempre compensando las posibles deformaciones.

Por ejemplo en este retrato de Antonio Ruiz creador de uno de los blogs de viajes más conocidos del país: “Naturaleza y Viaje” . Para esta sesión de retratos decidimos tomarlo con el 15mm para que se contextualizará en su faceta de fotógrafo de naturaleza:

errores con un gran angular

He recortado la imagen para eliminar detalles superficiales, pero las nubes nos jugaron una mala pasada y dejaron al descubierto mi sombra. Así que decidí retirarme un poco, hacer la captura a cuerpo entero y aprovechar una nube para eliminar las sombras.

Aunque sea de cuerpo entero, en este retrato vemos lo que realmente es nuestro modelo: un gran fotógrafo de Naturaleza y Viaje.

En esta otra foto que intento retratar a mi hija en el entorno, utilizo de forma incorrecta la perspectiva generando una foto poco atractiva.

Retratos con grandes angulares

Parece que mi hija es una niña con piernas cortas y gran cabeza (viendo las foto anteriores de la madre, pensaréis que es normal…jajajaja)

Al revisar la imagen veo que el efecto no me termina de gustar, pero me despierta el interés de reproducir a mi hija como habitante de Liliput, por lo que busco un lugar que me guste más, porque sea más simple. Utilizo la perspectiva que da el 15mm y las líneas de fuga de la pasarela de madera  y realizo una foto casi cenital. 

Me encanta la expresión de la cara; su alegría, su sonrisa. Aquí, la deformación del objetivo me importa un rábano… jajajaja y a ella más.

Otro ejemplo de retrato de modelo en su entorno, es por ejemplo este de nuestro anterior modelo Antonio Ruiz en una visita a las bodegas del maravilloso brandy Luis Felipe en la Palma del Condado 

errores con un gran angular

Recortada para simplificar y usando la gran apertura de 2,4 que da mi 15mm para con la corta profundidad de campo destacar lo verdaderamente importante de este retrato: La Copa de Brandy.

Una ultima foto de retrato realizada con gran angular nos podría servir para enfatizar algunos detalles, como por ejemplo alargar piernas o brazos, tan solo llevando estas extremidades hacia las esquinas de nuestro encuadre. En esta ultima foto que os pongo de Adriana, pretendía reflejar lo “anchipancha” que duerme la siesta sobre nuestro antiguo sofá, y digo antiguo porque ya no hay quién la quite de ahí para dormir o para saltar…en fin. 

Retrato hecho con un gran angular

Además el uso del gran angular te obliga a acercarte más, a escuchar sus latidos y su respiración y a sentir un suave soplo aire en tu cara. Así, cuando veo esta foto, no solo la miro, también la escucho y la siento.

Por último, aparte de para retratos, hay muchas otras veces en las que es mejor usar otros tipos de focales antes que un gran angular.

7. Cuando es mejor usar otra focal

Para finalizar, comentar que hay veces que por modas, por ideas preconcebidas, por comodidad de no estar cambiando de objetivos, etc., hacemos fotos con el gran angular que realmente habría sido mucho mejor realizarlas con otro objetivo. Estos son casos en los que habría sido no solo más fácil, sino también mucho más satisfactorio el resultado.

Observad las fotos del comienzo del artículo de los caballos pastando en la marisma de Doñana en El Rocío. No son malas imágenes, pero el gran angular me aleja los elementos de la foto y me genera esa monotonía que comentaba al principio.

Después de hacer toda la serie de fotos, decidí cambiar de objetivo y usar mi 24-105mm que me aporta esa versatilidad que aportan los teleobjetivos.

errores con un gran angular

Los mismos caballos, el mismo paisaje, el mismo cielo, pero un resultado totalmente diferente. ¿Cuál es mejor? La verdad es que estas dos fotos están realizadas a drede para ilustrar este artículo, cumpliendo perfectamente su cometido, por lo tanto ambas son buenas. Ahora, para ilustrar mi web de viajes de Viajarporhuelva.com está claro que usaría ésta tomada con el objetivo en 105mm.

Tampoco es para nada aconsejable usar el gran angular cuando vamos a realizar fotografía de productos, donde tenemos que reproducir lo más fidedignamente posible los colores y las formas de los objetos. En esta ocasión es mejor dejar el gran angular en la mochila y usar otro tipo de focales.

Fijaos en estas dos imágenes:

Usando un gran angular

Esta primera está tomada con el 15 mm a f/2,4 y con una perspectiva un poco acusada para buscar la mínima profundidad de campo.

Usar otras focales en vez de un gran angular

Esta segunda está tomada con un teleobjetivo a 75 mm f/2,8. Los resultados parecen similares, pero observad las deformaciones de la foto primera y comparadlas con la segunda.

Por ello para fotografiar producto es mucho mejor utilizar otros objetivos con focales más largas,…aunque en algunos casos, tampoco da malos resultados el empleo de un gran angular:

errores con un gran angular

Y hasta aquí este extenso articulo que trata de corregir los 7 errores más comunes a la hora de usar un gran angular, así como sus correspondientes soluciones o alternativas. Espero que os haya ayudado y como siempre os animo a compartir vuestros resultados e inquietudes en este blog o en las redes sociales de Foto24 y si tenéis cualquier pregunta no dudéis en consultárnoslas.

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Escrito por Alberto Bouzón

Enamorado de la Fotografía y Vídeo Digital, de la edición y procesado de la imagen. Profesor de Educación Secundaria en Tecnología, entusiasta de la Robótica educativa y el uso de la TICs. Multitud de cursos, talleres y jornadas realizados como docente y discente.

11 Comments

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    • Hola Fernando, me alegro de que te guste mi artículo. La verdad es que cuando lo terminé de escribir me di cuenta de que no cumple con los cánones de longitud a lo que se acostumbra hoy en día en Internet, pero como me gusta dejar las cosas claras y bien explicadas con ejemplos pues no tengo más remedio que alárgame un poco. Pero espero que no se te haya hecho “largo”

      Gracias.

  1. Estoy encantado con vuestros artículos.Los considero interesantes,formativos y de utilización inmediata.Gracias por todo.
    Seguiré sin duda estas lecciones magistrales.

    • Hola Marcelino, estamos encantados con que te gusten nuestros artículos. Pretendemos ser lo más didácticos posibles y que sean interesantes, para ponerlos en marcha directamente.

      Gracias por tu apoyo.

    • Gracias Juan Carlos por tus palabras. La verdad es que procuro se claro con las explicaciones para ser lo más didáctico posible. Me alegro que te resulten divertidos también. Creo que el aprender no está reñido con el pasar un rato divertido.

      Gracias por tus palabras, animan a seguir escribiendo.

  2. Felicidades por tu artículo, muy interesante, muy bien explicado y plagado de ejemplos.

    Desde que llegaron las máquinas tipo Go Pro, parece que los ojos (y el cerebro, claro) se están acostumbrando a las imágenes deformadas en los extremos. Los objetivos gran angular siempre han estado ahí, pero había cierta obsesión por que las fotos no salieran muy deformadas. Quedaba “feo”.

    Con la llegada de este tipo de cámaras, parece que se aceptan más esas fotos por parte del gran público. Es como si se hubiese creado una nueva estética.

    Muchas gracias. Saludos.

    • Gracias Juan por tu comentario, nos alegra mucho que te guste el artículo. Si, posiblemente sea razón y eso sea uno de los motivos, también añadiría el uso del teléfono móvil, que suelen tener objetivos angulares y con mucha deformación.

      Lo cierto es que no es lo más adecuado usar un objetivo angular para retratos, pero no por ello tiene que ser “malas fotos”. Bien manejado se puede hacer fotos de retrato con un 11 mm como con el nuevo IRIX 11mmm f4 o fotos de paisaje con un 200mm lo importante es saber lo que tenemos en la cámara y saber sacarle partido. Para ello es necesario practicar.

      Un saludo y repito: gracias por tu comentario.

  3. Hola Alberto.
    Enhorabuena, un articulo genial. Bien explicado y con ejemplos, lo cual es un lujo.
    Gracias por compartir.
    Saludos
    Tomas

  4. Alberto, me parece un artículo que cuenta mucho, pero de una manera tan interesante y en ocasiones divertida, que facilita una lectura muy ligera. Me he identificado plenamente en muchas situaciones, y en posturas en viajes, que hacen que la gente te mire como un bicho raro, pero cuando ves el resultado, la satisfacción es enorme. FELICIDADES

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