Análisis Clampod Takeway T1: el minitrípode más versátil de tu equipo

El Clampod Takeway T1 cabe en la palma de la mano.

En el post que nos ocupa vamos a analizar un invento de esos que bien merecen aquella etiqueta de “útiles”. Y es que a diario salen cientos de cosas que dicen que van a facilitarnos la vida de un modo u otro cuando la realidad es otra, sintiendo que tiramos el dinero. Con el periodo de crisis, si en algo podemos afirmar que ha venido bien, es por el incremento de calidad de muchos productos a costes de risa. Hace tan solo unos cinco años eran impensables cámaras de cine a 4k por menos de 2.500€, siendo una realidad instalada ya. En esa línea han emergido accesorios robustos y baratos para operar mejor las cámaras, iluminaciones ligeras y potentes, lentes de calidad a precios competitivos (véase Samyang) o filigranas como el Clampod Takeway T1, que se agarra a cualquier superficie como una garrapata. Un juguete que, como se puede ver en la imagen, cabe en la palma de la mano.

Pero, lejos de lo que muchos puedan pensar, sus materiales y acabados son excelentes. Es más, en determinadas ocasiones he agradecido llevarlo en la maleta de mis viajes ante la imposibilidad de poder usar un trípode, como me sucedió el pasado enero realizando mi reportaje sobre el 70 Aniversario de la liberación de Auschwitz, viaje al que estamos dedicando profusos artículos en este blog. Allí, la posibilidad de pasar el control con una mochila de fotografía y trípodes grandes está prohibido, a no ser que hayas solicitado permisos al gabinete de prensa con antelación (tenedlo en cuenta quienes vayáis a visitar el Memorial). Como no deseo hablar de técnica y aparatos en esos artículos, compartimos la información en estas entradas mucho más acertadas.

Clampod Takeway T1: el minitrípode agarre total

La ventana de Auschwitz: toma y preparación

Como decía, el Clampod Takeway T1 resolvió aquellos fríos días sustituyendo mi trípode de carbono Vanguard, que sí usé para muchas otras cosas en fotografía y vídeo. Al no estar seguro de qué podía encontrarme para la parte que deseaba rodar con el fin de montar un pequeño corto documental, opté por llevarme la pequeña Blackmagic Pocket Cinema Camera, que para muchos es un iPhone con empuñadura pero que atesora un gran potencial en su interior para filmar. La equipé con varias ópticas de Samyang, con especial interés en la pequeña 12mm T2.2 con montura micro cuatro tercios, que se reveló como todo un hallazgo en los resultados por nitidez, detalles y color.

Cinco baterías EN-EL 20 y un juego de tarjetas SD de 64GB de SanDisk a 95 mb/s completaban el equipo. Rodando en Apple ProRes 422 HQ, un paso por debajo del formato RAW (que consume mucha memoria), me aseguraba calidad para montar y etalonar sin pérdida en softwares estilo Premiere, DaVinci o Final Cut, por nombrar los más destacados entre los usuarios ahora mismo. La pequeña unidad de sonido Zoom H6, junto a la también pequeña cámara Fujifilm X-T1 (qué casualidad lo del T1), componían un equipo minimalista que nada tenía que envidiar a otros más grandes y pesados.

Asomados a la ventana de Auschwitz gracias al Clampod Takeway T1. © José Luis Valdivia.

A las 15:00h se cierra la entrada al campo, quedándose los que ya entraron. Como pedí permisos para filmar y fotografiar, muchos días permanecía hasta bien entrada la noche de invierno. Deambulando solo y esperando atmósferas únicas. Contemplando silencios difíciles de describir en un lugar así. Uno de los días, emergiendo de la niebla apareció uno de los guardias, que vino a echarme respetuosamente con un inglés básico pero certero en mensaje. Lo reconozco, era tarde. Caía agua-nieve, y hacía mucho frío. La imagen pertenece a una captura de vídeo de la Blackmagic con el Samyang 12mm, montados sobre el Takeway T1 en la ventana del Bloque 11. La abrí un momento, enganché el Clampod, compuse el plano y lo dejé fijo filmando.

Era la última tímida luz del día. Se puede observar que en ese momento nevaba. Aquí, aunque hubiese podido montar el trípode (que lo impedía una pared ancha), ni de lejos habría logrado el efecto que deseaba: un plano donde el espectador se asoma conmigo por la ventana. No necesita cámara al hombro o movimiento alguno, puesto que al nevar todo eso se sintetiza a través de la quietud del propio plano. Como mentalmente, antes de salir de España había trazado un esquema de cómo quería afrontarlo y en qué lugares del campo –gracias a visitas el año anterior–, practiqué lo de la ventana previamente tras recibir el Takeway T1 como muestra nuestra siguiente imagen en la casa de un buen amigo.

Blackmagic con el Samyang 12mm, montados sobre el Takeway T1. © José Luis Valdivia.

Tal cual estáis viendo monté lo descrito en la ventana del campo. Allí lo fijé a la hoja derecha, pero idéntica posición horizontal. Idéntica cámara y lente. Escogéis el lugar para vuestro plano y luego tan sencillo como atornillar para que sus extremos ejerzan presión. Su rótula de bola te da libertad de movimientos para pararlos donde desees, unido al movimiento circular de la base. Puedo asegurar que queda durísimo enganchado, que no me esperaba algo tan pequeño con tanta fuerza. Se te enciende la bombilla de fijarlo a mil sitios porque la creatividad está disparada. No olvidemos eso: son aparatos al servicio de vuestra creatividad. Observando las ventanas y puertas se me ocurrió hacer movimientos de travelling moviéndolas suavemente tanto hacia adelante, como hacia atrás. ¡Quedaron geniales sin cambiar de aparato!

Pruebas de campo en casa, también con accesorios

Clampod Takeway T1 de forma vertical agarrado a la encimera de la cocina. © José Luis Valdivia.

Aprovechando cualquier rincón o espacio en el que os encontréis, la multitud de posibilidades que ofrece el aparato es formidable: sujetar una cámara de fotos, de vídeo, un flash, una luz, unidad de sonido, monitor externo…  Aquí vemos a la pequeña Blackmagic con el Samyang 12mm T2.2 sobre el Clampod Takeway T1 de forma vertical agarrado a la encimera de la cocina. Podríamos grabar una secuencia de diálogos que tuviese lugar en una ficción, un programa tipo gastronómico o un simple plano de bodegón en modo macro. ¡Lo que sea, donde sea y cuando sea!

Clampod Takeway T1 de forma vertical agarrado a una barandilla circular. © José Luis Valdivia.

Dentro del mismo entorno de la casa, ahora en su escalera, las opciones de seguir usando en Clampod no disminuyen, sino que aumentan. Agarrado a una barandilla circular firmemente, la cámara solo espera operar el plano deseado. ¿Alguien da más?

Clampod Takeway T1 sujetando una Gloxy Power Blade y una unidad de sonido Zoom H6. © José Luis Valdivia.

Una nueva foto que muestra una versatilidad total. En esta ocasión tenemos dos Clampod trabajando al mismo tiempo en una barandilla. El primero sujetando una Gloxy Power Blade: la estupenda espada de luz que sirve para fotografía nocturna, strobist o iluminar una escena para ser rodada. El segundo sosteniendo la unidad de sonido Zoom H6, mientras el trípode Vanguard con rótula de vídeo es aprovechado para tener montada la cámara de cine de 4K. Imaginad enganchar la luz o el sonido en un marco, puerta, mesita…donde un trípode u otro objeto por física no entraría. ¡Grande!

Vamos con los últimos ejemplos, esta vez con una cámara de fotos. Se trata de la Fujifilm X-T1 con dos lentes distintas, el 23 y 56mm, equivalentes a 35 y 85mm respectivamente. Una cámara sin espejo de las que hacen furor ahora mismo. Con pesos contenidos y prestaciones elevadas. Aprovechando uno de los talleres que realizamos con Foto24 por tierras sorianas, enganché la cámara a un banco y un poste en su emblemático parque de la Dehesa. Al igual que en las tomas de ejemplos anteriores, dejamos la pantalla en modo live wiev para que todos nuestros amigos lectores comprueben que no hay truco y que el plano sale tal cual. No sé vosotros, pero la imagen del poste verde con la cámara agarrada me parece muy Spiderman ?

Fujifilm X-T1 montada sobre un Clampod Takeway T1. © José Luis Valdivia.

Fujifilm X-T1 montada sobre un Clampod Takeway T1. © José Luis Valdivia.

Conclusiones finales

El Clampod Takeway T1 se revela como uno de esos aparatos que pueden convertirse en un imprescindible por derecho propio de tu equipo. Pesa poco, ocupa poco y hace mucho a un precio imbatible. Resolverá muchas situaciones que no te habías planteado antes. Soporta cámaras y lentes de peso contenido, si bien una réflex grande con un teleobjetivo grande es de lógica que no es lo más idóneo. Es bueno señalar que incluye un kit para sostener los modernos teléfonos móviles, por lo que se hace ideal para distintos accesorios de foto y vídeo, donde vuestra imaginación y creatividad a buen seguro nos regalará imágenes insólitas en lugares inesperados. 100% recomendable.

Fotos y texto: © José Luis Valdivia.

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Escrito por José Luis Valdivia

Fotógrafo, cineasta, articulista y docente. Cursó estudios en Dirección y Producción de Cine y TV, así como áreas de antropología, lenguaje y crítica visual. Es formador de formadores. Fotógrafo Oficial Fujifilm X-Photographer, Vanguard Photo Professional, y durante cinco años el fotógrafo oficial de Samyang en España. Articulista en diversos medios sobre fotografía y cine, como Foto24. Experto y testeador en varios campos de la fotografía y cine. Ganador de premios y nominaciones en cine y fotografía por sus obras de denuncia social y medioambiental. Realizador de publicidad y vídeos musicales. Pionero en introducir la fotografía y crítica de la imagen en varios centros escolares públicos. Sus talleres “La Mirada y el Fotógrafo” recorren desde hace diez años el territorio nacional y europeo, donde su enfoque multidisciplinar le han posicionado como todo un referente. Pendiente de publicar un ensayo sobre la fotografía y dos documentales de cine social, uno sobre la infancia y la discapacidad que es una exposición internacional desde 2013, y otro sobre Etiopía y la vida de un misionero español.

9 Comments

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  1. He intentado publicar mi comentario en su post de Auschwitz pero no me deja, así que lo he probado aquí. Existe una gran diferencia entre juntar palabras para escribir artículos insulsos que inundan la red, y trabajos profusos como el suyo. Lo narra usted de una forma que es imposible no sumergirse en ellos. Fue un placer escucharle y ver su trabajo en el CTA donde yo esperaba a un señor de mi quinta y me topé con un chaval con unos conocimientos y energía admirables. Esperaremos los siguientes ansiosos. Saludos.

  2. Me gustaria saber la apertura maxima de la pinza o lo que es lo mismo cual es el grosor maximo que se puede coger.
    Xavier

    Pd. Magnifico articulo nada tediosos como los que te inundan de datos tecnicos pero poco imaginables en la practica.

    • Hola Xavier, la apertura máxima del Takeway es de 5cm.

      Nos alegramos de que te sea útil este post, estamos de acuerdo contigo: la mejor forma de mostrar la utilidad de algo es enseñándolo en la práctica 😉

  3. Valdivia el puto amo! Es que me dice que me compre una estufa para cruzar el desierto con los bereberes, ¡y me la compro! Qué grande el tío. No me llega para ahorrar ahora que encima me tiene picado con las Fuji…Me van a echar de casa por tu culpa. Abrazos y gracias por todo lo que compartes.

  4. Gran reportaje.

    Me interesa mucho dicho accesorio, pero no sé si soportaría el peso de mi Sony A7 Mark II, con lentes fijas como el samyang 8mm, por ejemplo.

    Saludos,
    Dani

    • Hola Dani, nos alegramos de que te haya gustado el post. La rótula del Takeway soporta hasta 3kg de peso, por lo que puedes acoplar tu Sony A7 Mark II con un Samyang 8mm sin problemas. En cualquier caso, si algún día necesitas poner más peso se puede cambiar la rótula fácilmente por otra. Un saludo 🙂

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