Qué es el exposímetro y cómo utilizar los modos de medición

Qué es el exposímetro y cómo utilizar los modos de medición

Seguro que en algún momento te has encontrado en una situación en la que tu cámara se obstina en sobreexponer o subexponer tus imágenes. Si a menudo acierta en proponerte una exposición correcta para tus fotos, ¿por qué hoy no está fina? La respuesta está en el modo en el que funciona el exposímetro de la cámara y en cómo decide la correcta exposición de la toma. Dada la importancia obvia de exponer correctamente, las cámaras suelen ofrecer diferentes modos de medición para ayudarte a superar este problema.

Saber leer la escena a fotografiar, entender cómo funciona el exposímetro, conocer los modos de medición y cuál es el más adecuado en cada momento puede suponer la diferencia entre realizar una fantástica fotografía o una que será inutilizable. Sigue leyendo para aprender a lograr la exposición deseada en cualquiera de tus fotografías.

Exposímetro de la cámara: qué es y cómo funciona

El exposímetro es el instrumento que utiliza la cámara para medir la luz. Se trata de una célula fotosensible capaz de medir la luz reflejada por la escena, es decir, “ve” la escena en blanco y negro y percibe diferentes tonos de brillo en función de la luz que reflejan. Esta célula suele estar ubicada detrás del objetivo, de modo que tiene en cuenta el efecto causado tanto por el objetivo como posibles filtros u otros accesorios que se hayan instalado antes. Por eso se conoce como medición TTL (Through the lense). En base a la medición del exposímetro, la cámara nos propone una exposición correcta.

¿Y cómo decide qué es una exposición correcta? De manera muy simplificada, podemos decir que a las cámaras actuales se les ha “enseñado” que una escena estándar cualquiera refleja un 12% de luz incidente. En base a ello, el exposímetro de nuestra cámara propone para cualquier imagen que tomemos una exposición de manera que nuestra fotografía final presente esa luminosidad. Este 12% es un valor medio determinado de manera empírica y, por lo tanto, funciona en muchas situaciones, pero no en todas. De hecho, el valor de 12% de reflectancia se estimó para escenas en exterior, en unas latitudes y época del año determinadas. A medida que cambiamos de escenario, latitud, época del año, si lo que retratamos no es un paisaje, etc. habrá una desviación respecto a este valor y podrá dejar de ser válido.

Por ejemplo, ¿qué ocurrirá si la escena a fotografiar tiene una reflectancia media del 7%? La escena será muy oscura, pero la cámara dejará pasar luz y más luz hasta conseguir que la fotografía presente una luminosidad equivalente a este 12%. O sea, la fotografía quedará sobreexpuesta respecto a la realidad. En el otro extremo, si tenemos una escena con una alta reflectancia del 28%, el exposímetro recomendará cerrar la entrada de luz rápidamente, para que la imagen muestre una reflectancia final del 12%. Por lo tanto, la imagen quedará subexpuesta. Es por ello que, siempre que la reflectancia de la escena a fotografiar se aleje de este 12%, el exposímetro errará su propuesta. Esto ocurre especialmente en función del tipo de escena que queramos fotografiar, por ejemplo, en escenas de clave alta y clave baja. No tendrá la misma reflectancia una fotografía de una lechuza blanca en un paisaje nevado que la de un caballo negro en un paisaje volcánico oscuro.

¿Cómo se comunica el exposímetro con nosotros?

Es necesario también conocer cómo la cámara nos informa de la exposición que considera correcta. En la parte inferior del visor de la cámara (y a menudo en alguna otra pantalla) podremos encontrar una regleta similar a la siguiente:

Exposímetro en la cámaraLos valores numéricos se refieren a EV (Exposure Value) o pasos de luz. Cada vez que añadimos un paso de luz abriendo el diafragma, dando más tiempo a la exposición o aumentado la ISO, estamos duplicando la luz que llega al sensor. Para nuestra cámara, una exposición correcta (aquella en que la imagen captada mostrará un 12% de luz reflejada) tiene un valor de 0 EV. Por lo tanto, para exponer correctamente según nuestro exposímetro deberemos ajustar unos valores de velocidad de obturación, apertura e ISO que hagan que la flecha negra caiga sobre el 0.

Si la flecha negra queda en el lado negativo significará que la fotografía está subexpuesta y si queda en el lado positivo, que está sobreexpuesta, siempre según el exposímetro. Para conocer el valor de medición de nuestro exposímetro generalmente basta con encuadrar la escena a fotografiar y pulsar hasta la mitad el botón de disparo en modo manual. Se realizará la medición y la flecha negra se desplazará indicándonos si debemos aumentar o disminuir la entrada de luz. Cuando disparamos en automático, directamente la cámara ajusta los valores de velocidad, apertura e ISO para que la exposición caiga sobre 0.

Una vez sabemos cómo entendernos con nuestro exposímetro, se puede realizar un pequeño ejercicio para comprobar y asimilar su funcionamiento. Coge tu cámara y toma una fotografía a una pared blanca y otra a una pared negra (o una tela de ropa negra) que ocupe todo el encuadre y sigue la recomendación del exposímetro de manera que marque 0, ¿Qué resultado obtienes? La respuesta se puede observar en las siguientes imágenes. Como el exposímetro intenta siempre ajustar la luminosidad de las fotografías al 12% de reflectancia, ambas imágenes mostrarán un color muy parecido y cercano a este color, conocido como gris medio. La primera (tela negra) está sobreexpuesta, y la segunda (pared blanca) subexpuesta.

Qué es el exposímetro de la cámara y cómo funciona: tela negra sobreexpuesta

Tela negra sobreexpuesta

Qué es el exposímetro y cómo utilizar los modos de medición: pared blanca subexpuesta

Pared blanca subexpuesta

Cómo leer correctamente una escena para prevenir desviaciones en la medición

Con todo lo explicado hasta ahora, se pueden empezar a deducir aplicaciones prácticas interesantes a la hora exponer nuestras fotos. A efectos prácticos, a la hora de tomar una fotografía debemos ser capaces de ver si es una imagen de alta o baja reflectancia para anticiparnos a la respuesta de nuestro exposímetro.

Si estamos ante una escena de alta reflectancia (paisaje nevado, cielo a contraluz…), sabemos que nuestro exposímetro tenderá a subexponer la escena. Por lo tanto, deberemos disparar a valores superiores a 0 EV para compensarlo. Por ejemplo, si estamos realizando fotografías en un paisaje nevado, como la nieve refleja alrededor de un 36% de luz, si queremos que aparezca blanca y brillante es necesario disparar unos dos pasos por encima de la exposición propuesta por nuestra cámara. A continuación se puede observar la diferencia entre una fotografía realizada con el valor indicado por el exposímetro y la misma fotografía sobreexponiendo dos pasos.

Fotografía de la nieve realizada con el valor indicado por el exposímetro

Fotografía de la nieve realizada con el valor indicado por el exposímetro

Fotografía de la nieve realizada sobreexponiendo dos pasos

Fotografía de la nieve realizada sobreexponiendo dos pasos

Por el otro lado, un gato negro refleja cerca del 8% de luz. Así, al fotografiar un gato negro sobre un fondo oscuro, tendremos una imagen de baja reflectancia, inferior al 12% que el exposímetro presupone. Por lo tanto, al realizar la toma deberemos corregir la medida del exposímetro subexponiendo la fotografía 1 ó 2 pasos respecto al valor que nos ha propuesto para evitar que quede sobreexpuesta.

Qué es el exposímetro y cómo utilizar los modos de medición: gato sobreexpuesto Qué es el exposímetro y cómo utilizar los modos de medición: gato subexpuesto

 

¿Y si la escena es predominantemente oscura o luminosa pero el objeto a retratar no? ¿Cómo logramos que nuestra fotografía quede perfectamente expuesta a la primera? Sabemos que si realizamos una medición media de la escena la foto quedará subexpuesta o sobreexpuesta respectivamente. Por lo tanto, una opción es contrarrestarlo y sobrexponer o subexponer algún paso para compensar el exceso o falta de luz. Con un poco de experiencia, se puede acertar bastante sin necesidad de demasiadas mediciones adicionales. Otra opción será analizar la escena y aprovecharnos de que actualmente las cámaras disponen de diferentes modos de medir la luz. Así, en función de lo que queramos retratar nos convendrá más uno que otro y escogeremos el más adecuado.

Tipos de mediciones que nos ofrece la cámara

A continuación describiremos las mediciones más habituales que se pueden encontrar en cualquier cámara con cierta capacidad de disparar en manual. En el menú de opciones suelen aparecer con los símbolos o nombres parecidos a los que detallamos a continuación.

Medición matricial

Este modo para realizar la medición tiene en cuenta la luminosidad de toda la escena, por lo tanto busca obtener una reflectancia media del 12%. Si miramos la escena a fotografiar y vemos que tiene una luminosidad (o reflectancia) relativamente homogénea, podemos utilizar este modo con tranquilidad.

Icono de medición matricial

Por lo que hemos explicado, funcionará bien especialmente en situaciones de exterior, donde el cielo no sea predominante, aunque también en otras situaciones donde la reflectancia sea media (ni alta ni baja) y homogénea. También será adecuada cuando queramos equilibrar la luz entre luces y sombras, aunque si la diferencia es importante entre ambos será imposible tener información en toda la imagen. Para contraluces, claves altas, claves bajas, etc. es muy posible que el resultado no sea el deseado. De todos modos es un modo muy cómodo y acierta en muchas situaciones. Se trata de la medición que utiliza la cámara al disparar en automático.

A continuación podéis ver un ejemplo en el que este modo clavó la exposición. Como los tonos eran bastantes homogéneos en toda la imagen, la medición matricial no tuvo problemas en darle a la imagen la exposición correcta.

Qué es el exposímetro de la cámara y cómo funciona: medición matricial

Medición ponderada al centro

Para realizar la medición, este modo tiene en cuenta la luminosidad de toda la escena pero da mayor peso a la parte central (30% para la periferia, 70% para el centro, aproximadamente). Es adecuado cuando el fondo puede falsear la medida. El ejemplo más típico para ilustrar el uso de esta medición es el retrato de un rostro. Nos interesará que éste quede bien expuesto antes que el fondo, por lo que le daremos mayor peso a la hora de realizar la medición. Por lo tanto, la medición ponderada al centro será ideal cuando queramos asegurar que el protagonista de la foto queda bien expuesto.

Icono de medición ponderada al centro

A modo de ejemplo, en la siguiente imagen se retrató a una modelo a contraluz frente a una ventana. Como se quería que la figura quedara negra y que lo que había fuera de la ventana (mucho más luminoso) quedara bien expuesto, se optó por la medición ponderada al centro midiendo sobre la ventana ya que la superficie ocupada por ésta era significativa respecto al total de la imagen. Si se hubiera disparado con medición matricial, como el área oscura era muy importante, el contenido de la ventana habría quedado quemado y las sombras habrían tenido detalle, hecho que en esta ocasión no era deseado.

Qué es el exposímetro de la cámara y cómo funciona: medición ponderada al centro

Medición puntual

En esta medición únicamente se tiene en cuenta un “punto” de la escena. Por punto se entiende un área muy pequeña del total, que cubre normalmente menos del 5% del área total de la escena. Cuanto más nos acerquemos al objeto, más precisa será la medición. El punto de medición coincide con el punto que seleccionemos de enfoque.

Icono de medición puntual

Está medición es muy recomendable si se tiene tiempo y se quiere trabajar por zonas. También es la medición perfecta para aplicar la “técnica del derecheo” que describiremos en una próxima entrada al blog y que, de manera resumida, consiste en sobreexponer unos dos pasos el punto más luminoso de la escena para generar una imagen con la máxima información. En esta técnica, el ajuste final de exposición se realiza durante el revelado digital. Y, muy especialmente, la medición puntual es ideal para asegurar que un elemento de la foto quedará perfectamente expuesto, por pequeño que sea compositivamente, como por ejemplo la luz de una vela, el blanco del vestido de una novia, etc.

En la foto de ejemplo, donde la mayoría de la imagen es eminentemente negra, para acertar la exposición correcta la mejor opción es realizar una medición puntual sobre la pequeña franja del cuerpo de la modelo, asegurando así un valor adecuado que exponga correctamente la piel y olvidándonos de las sombras.

Qué es el exposímetro de la cámara y cómo funciona: medición puntual

Este modo es el más utilizado por muchos fotógrafos avanzados porque otorga el máximo control y precisión en la medición y, una vez localizada el área más brillante de la escena, permite evitar que nada quede quemado. De todos modos, también es el modo que exige más experiencia, tiempo y atención a lo que se está midiendo por lo que quizás no es el recomendado si lo que se quiere es fotografiar instantáneas con poco tiempo de preparación, como en fotografía callejera.

Otra situación característica donde el exposímetro puede darnos problemas es un cielo nublado o un contraluz que ocupa una parte importante de la imagen. En estos casos, el cielo suele ser mucho más luminoso que la tierra. Si escogemos el modo matricial lo que suele ocurrir es que, como el cielo es mucho más luminoso, el exposímetro subexpone la foto en la parte terrestre, de manera que el suelo suele quedar muy oscuro. También puede ocurrir que el exposímetro sobreexponga el cielo y éste queda totalmente blanco (quemado). Por lo tanto, tenemos que tener claro que nos interesa captar con detalle, como ilustramos en las imágenes siguientes.

  • Si lo que nos interesa es el cielo, realizaremos la medición al cielo y nos olvidaremos de la tierra, que quedará casi totalmente negra.

Qué es el exposímetro y cómo utilizar los modos de medición: medición al cielo

  • Si lo que nos interesa está en el suelo podemos hacer la medición encuadrando solo al suelo y reencuadraremos captando parte del cielo. Otra opción es hacer la medición puntual o la ponderada en el centro en el suelo, de manera que desecharemos la información del cielo y seguramente éste quedará totalmente blanco (quemado).

Qué es el exposímetro y cómo utilizar los modos de medición: medición al suelo

  • Por último, si queremos tener la máxima luminosidad en la tierra pero sin llegar a quemar el cielo, una opción es realizar una medición puntual del cielo en su parte más brillante del encuadre y aumentar dos o tres pasos al valor de exposición obtenido (el número de pasos será función de lo que aguante el sensor de la cámara). De esta manera intentaremos tener la máxima información en la parte de las sombras (tierra) sin llegar a quemar las luces (cielo).

Qué es el exposímetro y cómo utilizar los modos de medición: medición puntual al cielo

Un famoso truco final para realizar una medición correcta es utilizar nuestra mano a modo de carta gris. Para ello, situaremos la palma de nuestra mano o la de un ayudante con la misma fuente de luz que emplearemos para realizar la fotografía, la encuadraremos de manera que ocupe la mayor parte del visor y realizaremos la medición de luz. Generalmente, nuestras palmas tienen una reflectancia mayor del 12% y, por tanto, es necesario aumentar un paso la exposición propuesta. De este modo, tenemos una carta gris portátil que nos ayudará a realizar una medición bastante exacta en condiciones complicadas.

Conclusiones finales

A lo largo de esta entrada hemos visto que realizar una exposición correcta no es trivial y hay que tener en cuenta, sobretodo, la luminosidad y su distribución en la composición a retratar. A partir de ahí podremos escoger el modo de medición más adecuado o podremos corregir a nuestra conveniencia el valor que nos propone el exposímetro.

Esperamos que con lo explicado, a partir de ahora os resulte más sencillo lograr la exposición deseada incluso en las situaciones más exigentes. Como en casi siempre en fotografía, la mejor manera de asentar conocimientos es poniéndolos en práctica, así que os animamos a que lo hagáis y dejéis vuestros comentarios o experiencias al respecto.

Fotos: © Nardi Bayarri

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Escrito por Nardi Bayarri

Formado como fotógrafo en Fotoespai BCI, y formado también como teatroterapeuta, busco imágenes de personas para personas, de instantes, de encuentros, de emociones, de sueños, de viajes, de almas. Especializado en retrato y con amplia experiencia docente, me encanta transmitir mis conocimientos y vivencias en este campo.

4 Comments

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  1. hola. al principio dices que ” podemos decir que a las cámaras actuales se les ha “enseñado” que una escena estándar cualquiera refleja un 12% de luz incidente” ¿No es el 18%?

    • Hola Rafava

      ¡Muy buen apunte! En el post no se explica por no “liar” más el asunto. En general, se dice que el gris medio es el que refleja un 18% debido a una carta de grises que popularizó Kodak con este valor y cuyo uso fue extremadamente amplio. Dice la leyenda que Kodak tomó este valor en parte presionada por Ansel Adams (el famoso “inventor” del sistema de zonas) que insistió en que ese era el valor correcto. Por ello, muchos fotógrafos hoy en día creen que para su cámara el gris medio corresponde a una reflectancia del 18%. Sea como sea, hoy en dia, la mayoría de fabricantes calibran sus exposímetros para un 12% de luz reflejada, y eso es lo que importa a la hora de una medición correcta de la exposición. De hecho, también se venden cartas grises de esta reflectancia.

      De todos modos, a efectos prácticos, la diferencia de exposición entre ambos grises es de sólo 1/2 paso, un valor pequeño. Es interesante explicar que Kodak incluyó durante un tiempo junto con su carta gris del 18% la instrucción de sobreexponer 1/2 paso la lectura del exposímetro, probablemente para compensar esta desviación.

      Una manera de comprobar si nuestra cámara está calibrada o no al 18% es tomar una fotografia de una carta gris del 18%. Esta carta debe estar homogéneamente iluminada (a la luz del sol, por ejemplo) y ubicada perpendicularmente al objetivo. Dispararemos con una lectura del exposímetro de 0 EV. Si analizamos el histograma de la imagen resultante, el pico obtenido suele aparecer a la izquierda del centro, 1/3 o 1/2 de paso por debajo de 0 EV. Esto nos indica que la calibración es ese 12-13% de luz reflejada. Si la calibración fuera en un 18%, el pico debería caer justo en el centro del histograma, a 0EV.

      Si buceas un poco por la red, verás que es un tema bastante controvertido.

      Espero haberte ayudado, un saludo! 🙂

  2. Este es uno de los mejores articulos!!! Hace semanas arranqué un pequeño curso, y el profe inició con la frase “Les doy un tip, para cuando están analizando una escena, midan la parte más brillante, y le quitan dos plenos”… imagínense, esa frase era como que un químico me tire la fórmula de un hidrocarburo. FInalmente, ya fotografiando objetos en la clase, saltó lo que nos quería decir. Todo era nuevo para mí, si bien hace dos años que la vengo luchando con la Reflex. Exposímetro, 12%, ect… gracias, gracias, gracias!! Excelentes los ejemplos también.

  3. Muy claro y completo el articulo! Justo andaba con ese problema de la medicion y me ha resultado de mucha ayuda! Gracias!!

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