Para conseguir inmortalizar los momentos más imperceptibles a la vista del ojo humano, no solo contamos con la ayuda de flashes profesionales de alta calidad que cuenten con funciones HSS. También hay otras formas de congelar el movimiento en sencillos pasos.
Así que si estás buscando adentrarte en el fascinante mundo de la fotografía de alta velocidad y conseguir resultados impactantes y creativos, mezclando colores y formas en movimiento, solo necesitarás seguir los siguientes consejos.
Cómo congelar el movimiento en sencillos pasos

Foto: Riyas Paloli en Pexels
1. Introducción: ¿qué es HSS?
Para los que no tengan claro qué significa HSS o qué es la fotografía de alta velocidad, pueden ojear este post sobre Qué es la sincronización de alta velocidad HSS y por qué la necesitas. En él te explicamos qué es la sincronización de alta velocidad HSS y por qué la necesitas. Es una aclaración detallada donde desarrollamos en qué casos, a parte de este, puedes ponerlo en práctica.
Como resumen, lo definiría como la posibilidad que te ofrece tu cámara combinada con un flash o un destello con cualquier luz, de inmortalizar un objeto (congelar el movimiento) en un instante concreto. No siempre se consigue de la misma forma, ya que hay flashes adecuados con funciones HSS (normalmente de estudio y profesionales). Pero no todos tienen esta posibilidad.

Fotografía de Foto24
Entonces, ¿es necesario adquirir un flash de alta velocidad de sincronización? Yo recomendaría que sí. Si te vas a dedicar a esto, quieres desarrollar tu habilidad como fotógrafo y quieres mejorar la calidad de tus fotos. O mejor aún, trabajar en disciplinas donde será imprescindible el uso de la alta velocidad, este tipo de flashes será fundamental.
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2. Método para congelar el movimiento
Si de momento no cuentas con un flash HSS no temas, existen algunas fórmulas para congelar el movimiento. Una de las más sencillas se basa en dejar el obturador abierto y realizar un destello controlado en el momento justo en el que se está produciendo el movimiento.

Fotografía realizada por Mike Nelson
Esto, claro está, se deberá realizar en un ambiente totalmente controlado. Un lugar en el que no haya luz natural para poder sacar una imagen fija y sin movimiento en el instante del destello y con un fondo concreto. El escenario debe estar totalmente controlado y eso puede hacernos perder mucho tiempo de trabajo, ya que si fuese tan fácil, de nada servirían los flashes de alta velocidad para congelar el movimiento.
Otra diferencia que se produce cuando trabajamos con un flash de alta velocidad y el uso de esta técnica es el tipo de iluminación que se consigue. Con un flash HSS la escena estará totalmente iluminada, pues contaríamos con luz de relleno y una luz principal, por lo tanto entrando luz por todas partes.

Primera fotografía realizada sin HSS (Mike Nelson) y la segunda tomada con HSS (Jake Guild)
De la otra forma la luz estará concentrada en un punto concreto, ya que como comentamos anteriormente, la única luz será la del flash. Esto puede estropear nuestro resultado, creando dobles impresiones. Aunque, claro está, esto dependerá del resultado que se pretenda conseguir con cada disparo. Habrá situaciones en las que ese resultado puede ser útil (foto artística), pero para congelar el movimiento no será óptimo.
Como te comento, esto dependerá de lo que quieras expresar con cada tiro. Porque, si fuese necesario, podrás disparar más de un flash externo a la cámara a la vez y rellenar la parte que ha quedado oscura.
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3. Elementos necesarios para congelar el movimiento
Como con casi cualquier disciplina fotográfica, para capturar el movimiento de un objeto será necesario contar con un equipo específico y adaptado que nos permita conseguir el mejor resultado.

Fotografía de Foto24
Además de nuestra cámara, que deberás usar siempre en modo manual para adaptarla a nuestras circunstancias, lo que más nos ayudará a la hora de congelar el movimiento en una imagen, serán los siguientes accesorios:
3.1. Trípode

Fotografía de Manfrotto
Puede parecer raro necesitar un trípode, porque si la fotografía es de gran velocidad ¿por qué vamos a necesitar un apoyo, si no habrá trepidación? Principalmente porque siempre que tengas un trípode, es mejor usarlo que cámara en mano. Por lo menos cuando la fotografía que va a tomarse esta meditada de antes. Es mejor llegar a casa con las fotografías que tenías en mente, que tener que realizar de nuevo una sesión de fotografías porque apareció una vibración donde y cuando menos lo esperabas.
Pero igualmente, tiene que ver más con la organización y el tener tus manos libres. Para conseguir congelar el movimiento necesitarás tener un control absoluto sobre muchos elementos a la vez. Con el trípode puedes dejar la cámara con el encuadre deseado. Nos ahorrará tiempo y nos ayudará a trabajar de forma más cómoda.
No hay que olvidar tampoco a los que utilizan un flash sin modo HSS. Para ellos será más necesario si cabe. Esto se debe a que al dejar tu cámara con el obturador abierto durante un periodo de tiempo más prolongado, y sin importar si el destello es más rápido o más lento, tus resultados no serán los que esperas porque estas aparecerán trepidadas.
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3.2. Flash

Fotografía de Foto24
Como he comentado a lo largo de este artículo, otro elemento indispensable para poder fotografiar a altas velocidades es la iluminación. Siempre será mejor tener un flash con modo HSS. Puede ser de estudio o de zapata, no importa. Eso está más relacionado con el trabajo que vayas a realizar y donde lo vayas a realizar.
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Los flashes de alta velocidad de sincronicación o HSS (High Speed Sync) nos permitirán trabajar de una forma mucho más fácil y sin necesitar tanta prueba y error, para conseguir congelar el movimiento de forma óptima. Esto se debe a que normalmente, cuentan con velocidades de hasta 1/8000s de sincronización, pudiendo conseguir captar un instante de 1/8000s.

Fotografía de Kevin Mueller en Unsplash
Además estas velocidades pueden combinarse con ráfagas. Esto es muy útil cuando estás realizando fotografía deportiva, pudiendo conseguir en un instante, decenas de fotografías. Hay que tener en cuenta para poder combinar esto, el tiempo de reciclaje, ya que este controla la cantidad de fotografías que podrás realizar en una ráfaga (preferiblemente siempre el tiempo más corto).
Aunque si no contamos con un flash de HSS, no te preocupes. Con la técnica del obturador abierto, podrás congelar el movimiento sin problemas (aunque más tedioso). Ya que, aunque tu cámara y flash no se sincronicen, el movimiento queda capturado, en el momento del destello, gracias a que la luz “captura el momento”.

Fotografía de Laszlo Ilyes en Flickr
Técnica del obturador abierto
Esto se debe hacer en total oscuridad, ya que se consigue debido a que el sensor de tu cámara, por mucho que esté abierto y expuesto, no capta luz y por ello no inmortaliza nada. Pero cuando realizas el destello, la cámara reconoce ese momento de luz y queda reflejado en tu fotografía.
Así que, si ya tienes flash sin el modo HSS, puedes probar a realizar tus fotografías de esta forma. Y, cuando quedes enganchado, conseguir un flash que te permita realizar fotografías a gran velocidad y congelar el movimiento sin grandes artificios.
Flashes recomendados
Si estás buscando conseguir un nuevo flash, aquí te dejo dos opciones ideales para conseguir inmortalizar movimientos. Sin rascarte mucho el bolsillo.
Para estudio, está el Pulse X de Quadralite. Muy recomendable, dado que cuenta con HSS y tiempo de reciclaje corto. Además de otras funciones muy atractivas.

Fotografía de Quadralite
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Si lo que buscas es un flash de zapata, la mejor opción será el GX- F1000 de Gloxy, con modo HSS y una potencia muy notoria.

Fotografía de Foto24
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3.3. Disparador

Fotografía de Foto24
De cámara y flash, a poder ser. Ya que para realizar estas fotografías se necesita, no solo bastante precisión (que también), sino bastante ayuda. Si usamos un flash con modo HSS, es recomendable un trigger con el que controlar el flash desde la cámara y otro que controle la cámara, pudiendo accionar la cámara y flash sin tocarlos. Este segundo no es tan necesario pero dará mayor precisión.
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Si utilizamos el flash sin modo HSS, será aún más necesario el disparador para cámara y flash. Ya que la cámara, al contar con una velocidad lenta de obturador, puede captar cualquier movimiento y nuestras manos tiemblan demasiado (más si tienes que tener precisión).

Foto: Estudio Vivo
En cuanto al disparador para tu flash, debería ser independiente de la cámara, ya que el destello no tendrá la misma duración que tu obturador abierto. Por ello el que no sea tan necesario este disparador como el otro o en otros flashes, si no que lo puedes accionar tu mismo. Ya dependiendo de la precisión que quieras conseguir.
En cuanto a la precisión con la que accionas el disparador, también hay disparadores que están adaptados a esto. Ya que nuestras manos y cerebro tienen un tiempo de reacción bastante lento. Por ello, hay muchos triggers que cuentan con sensores de movimiento, vibración, sonido y otros tipos, que hacen saltar tu cámara o flash en el momento que tienen que saltar. Ni una milésima antes ni después.

Fotografía de Miops
[button type=»bd_button btn_middle» url=»https://www.foto24.com/miops» target=»on» button_color_fon=»#f8912d» button_text_color=»#ffffff» ]Ver Disparadores Miops[/button]
3.4. Un ayudante
Muchas de las fotografías que se toman en estas velocidades tratan de romper, explotar o juntar diferentes objetos e inmortalizarlos en el momento que se juntan. Como dos pinturas de color diferente o capturar el momento en que se rompe un vaso de cristal.

Fotografía de Horatiu Curutiu
El problema es que ¿cómo disparas tu cámara y flash, tiras un objeto y además tiras el otro desde otro lado? A no ser que seas Flash (el superhéroe, no un flash), no podrás realizar todo esto tu solo. Así que siempre será mejor tener un ayudante o incluso dos, dependiendo de lo que quieras realizar.
Además, también te ayudarán a limpiar después todos los estropicios que conllevan romper, tirar y explotar. Esto es otro punto a favor para tener siempre un ayudante a tu lado.
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4. Adecua tu estudio o lugar de trabajo

Fotografía de tyler hendy en Pexels
Ya vayas a realizar la fotografía de un modelo realizando algún movimiento o vayas a experimentar con la fotocreativa, juntando objetos rompiendo o mezclándolos, tendrás que realizarlo en algún lugar apartado que no puedan molestarte, ni tú a nadie. Lo ideal es un estudio, si no lo tienes, siempre podrás buscar un rincón en casa, como tu trastero.
Por otro lado, este espacio hay que adecuarlo con los elementos necesarios. Por ejemplo un fondo, preferiblemente negro, ya que no refleja la luz y los colores y luces salen más contrastados. Además es ideal para realizar fotografías con el obturador abierto y sin modo HSS, ya que al no reflejar luz ni color, quedará mucho más contrastado, sin luces parásitas.

Fotografía de trombone65 en Flickr
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Mantén tu equipo protegido
Protege tu material, ante todo. Ya que si vas a realizar fotografías explotando o chocando, por ejemplo, dos botes de pintura, necesitarás hacerlo manteniendo una distancia de seguridad, donde no vayas a dañar tu equipo, ni a nadie.
Por ello es aconsejable usar teleobjetivos. Ya sea solo congelar el movimiento de un modelo o algo más peligroso, como lo comentado, podrás mantener siempre una distancia clave. Así conseguirás componer con mayor libertad, algo muy importante para darle a tu imagen mayor fuerza y atractivo.

Fotografía de PxHere
Aunque si necesitas acercarte sí o sí, porque la fotografía es un detalle y vas a utilizar un objetivo macro para darle mayor fuerza, o simplemente no cuentes con un teleobjetivo, también hay opciones para protegerse. Por ejemplo las fundas impermeables o remedios más caseros, como una bolsa de plástico con un agujero para tu lente (aunque está claro que será lo que te proteja más).

Fotografía de Miggö
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Lo más usado para esto son cristales, ya que es lo único que te protege de romper o manchar tu cámara y material, además de permitirte captar la imagen. Para elementos que salpican y de poco tamaño, hay muchos fotógrafos que utilizan peceras para tener la salpicadura más controlada. Es lo mejor para empezar a probar a congelar el movimiento.
Otra opción, podría ser la de colocarte detrás de un material más resistente y hacer un agujero por donde salga tu lente. Aunque esto no es tan necesario, a no ser que vayas a utilizar elementos más peligrosos, como para congelar el movimiento de un disparo o elementos puntiagudos que vayan a atravesar otros.
5. Realiza tu fotografía y experimenta con los materiales
¡Llegó el momento! Después de tanta preparación y de adecuarlo todo, buscar ayudantes e idear todo lo que va a comprender tu captura, tu imagen congelada, es hora de realizar la fotografía.
Pero ¿qué fotografía? Si no tienes ni idea de qué fotografiar, no te preocupes, porque este modo tan creativo te permite combinar y crear nuevas formas, inspirándote en otras ya creadas. Explotar un globo, inmortalizar un movimiento de baile, estrellar un huevo, mezclar pinturas en el aire con un modelo o sin modelo, una gota cayendo a un vaso.

Fotografía de GiselaFotografie en Pixabay
Si quieres buscar inspiración puedes entrar en Flickr o 500px, y ojear el trabajo de otros fotógrafos en este estilo.
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En cuanto tengamos nuestra idea, material y todo listo, hay que recordar colocar tu cámara en modo manual, para poder conseguir una velocidad de obturación rápida o lenta, dependiendo de si usamos flash HSS o no. Y, después, ajustar tus otros parámetros para que la fotografía salga bien expuesta y con nitidez.

Fotografía de tinasanflippo4 en Freepik
Otro aspecto muy importante es el enfoque. Debe estar todo muy bien calculado para que en el momento ínfimo de la captura, todos tus elementos estén bien nítidos y el efecto congelado sea mayor, ya que el desenfoque inspira movimiento.
Muy recomendable usar diafragmas cerrados, para tener la mayor parte de tu imagen enfocada y el efecto de congelar el movimiento sea mayor. Otra recomendación personal es el uso de ráfagas siempre que puedas (claro está que en modo Bulb no podrás, tendrá que ser en HSS). Así tendrás más opciones de capturar el instante que deseas. Si quieres saber en qué consiste el modo Blub, no puedes perderte este artículo.
6. Procesado de tu imagen congelada
Estás imágenes no cuentan con procesados diferentes a otras fotografías. Solamente que, para que el movimiento quede con un efecto más de inmortalizado, tendremos que “limpiar la imagen”. Esto es, conseguir un mayor contraste entre fondo y objeto, además de eliminar cualquier detalle desenfocado o que pueda distraernos.

Fotografía de peoplecreations en Freepik
La recomendación más general que os puedo dar, dado que cada fotografía necesita un procesado concreto dependiendo de errores o colores sería, conseguir que tu fondo este negro. Si no es lo suficientemente negro o la luz le ha dado reflejo, puedes ajustar los niveles llegando a un negro más puro. También intensificar colores, dándole más viveza y contraste. Y, por último, eliminar elementos no deseados, como manchas o elementos desenfocados.
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Conclusión sobre congelar el movimiento
Con estos consejos y paciencia, además de ganas de hacer cosas nuevas, conseguirás congelar el movimiento con fascinantes resultados. Este tipo de fotografía te da un uso mucho mayor que otras, para poder explotar tu creatividad, mezclando lo que se te ocurra. No dudes en enseñarnos vuestros resultados o preguntar cualquier duda por nuestras redes sociales.
Fotografía de portada de Pixabay en Pexels.