Fotografía Profesional de Producto y Publicidad (II)

Equipo Fotográfico parte I: ¿Cuál Escoger?

Uno de los comentarios más frecuentes que me hace la gente cuando me ve trabajando en una sesión fotográfica (habitualmente, para Fotografía de Alimentación) es “¡esa cámara debe sacar unas fotos increíbles!”.

Desgraciadamente, he comprobado que es una opinión muy común, que deja traslucir uno de los mitos más erróneos -y perjudiciales- que hay sobre la fotografía, y que podemos resumir en que: es la cámara quien hace las fotos, no el fotógrafo.

Esto, como cualquier fotógrafo profesional sabe, es completamente falso. No obstante, hay también muchos fotógrafos aficionados que sí tienen esta creencia. Y aquí empieza el problema. El daño que se produce es doble: por una parte, algunos aficionados se gastan demasiado dinero en el cuerpo de una cámara y gastan demasiado poco en otros componentes mucho más importantes. Por otra parte, acaban decepcionados porque no consiguen realizar esas fotografías que tanto admiran, por muy bueno que sea su equipo, y acaban tirando la toalla.

¿Por qué sucede esto? Sencillamente porque el esfuerzo e inversión realizados están encaminados en una dirección equivocada, que solo lleva a la decepción. ¿Cuál es la moraleja de lo que acabo de exponer?

  1. Lo importante es tener el equipo adecuado, no el mejor
  2. Hay que saber qué partes de un equipo fotográfico son cruciales y cuáles no
  3. La inversión que no puedes dejar de realizar es en tí mismo: ¡formación y práctica, mucha práctica!

La Óptica: la parte Crucial de un Equipo

Vamos entonces al grano: ¿Cuál es la parte crucial de un equipo fotográfico? Las ópticas, sin ninguna duda. Te planteo una reflexión: ¿Cuál de los siguientes dos equipos crees que producirá los mejores resultados: (a) un cuerpo de cámara réflex de alta gama con un objetivo de gama baja, o (b) un cuerpo de cámara réflex de gama baja y un objetivo de gama alta? ¡Lo has adivinado! La respuesta es la segunda opción.

Conclusión: invierte todo lo que puedas en una buena óptica. No te arrepentirás. Pero antes de invertir en una buena óptica, como te he dicho antes, invierte en ti mismo: ¡fórmate y práctica!

El Sensor: el Corazón del Equipo Fotográfico

Si la óptica es el alma del equipo, el sensor es el corazón. Y aquí nos encontramos con otro mito: los megapíxeles. ¿Cuantos más, mejor? No necesariamente. En realidad lo importante es la combinación de (1) el número de fotodiodos (los píxeles) y (2) del tamaño de los mismos. Cuanto más grandes éstos, más cantidad de luz podrán acumular y generarán menos ruido. Todo ello producirá una imagen de mejor calidad. En definitiva, a igualdad de número de megapíxeles, siempre será mejor el sensor más grande (pues tendrá unos fotodiodos más grandes, que producirán una imagen de más calidad).

Sensor de formato completo (Full Frame), sensor de formato recortado (APS-C) y sensor de cámaras digitales compactas.

Quizá el paradigma de los megapíxeles lo encontramos hoy en las cámaras de los teléfonos móviles: en unos sensores diminutos (4-5 mm de ancho) se llegan a comprimir hasta ¡16 millones de fotodiodos o más! Por ejemplo, un iPhone 7 tiene un sensor de 5 mm de ancho y 12 megapíxeles. Una Nikon D3, tiene un sensor full-frame de 12 megapíxeles también, pero de 36 mm de ancho (es decir, con una superficie ¡más de 7 veces más grande que la del iPhone!). Como podrás comprender -por mucho marketing que hagan- la calidad del primero no se puede ni comparar con la del segundo, a pesar de tener el mismo número de megapíxeles.

Conclusión: no te dejes llevar por los megapíxels, pues no son la clave de la calidad. Los megapixeles determinan la resolución de una fotografía, pero la calidad final de una fotografía depende de la suma de muchos factores, entre los que no puntúa mucho la resolución.

En la actualidad, las resoluciones altas (más de 16-18 MP) son más adecuadas para los sensores full-frame, por lo que, si te vas a comprar una cámara con sensor APS-C, es recomendable mantenerse por debajo de las cifras mencionadas.

¿Cuál es el Equipo Adecuado?

Como estamos hablando de fotografía de producto y publicidad, tenemos que ver cuáles son los criterios para seleccionar el equipo adecuado. En primer lugar, como he comentado, está la decisión sobre la óptica a utilizar.

En estudio las distancias focales más adecuadas son las comprendidas entre 60 mm y 120 mm (para una cámara full frame). Esta horquilla es aproximada y no representa un axioma indiscutible: son las focales más adecuadas para la mayoría de los trabajos en estudio (los objetivos más habituales son: 60 mm, 85 mm y 105 mm). Salvo que quieras obtener algún efecto especial, en estudio raramente utilizarás un gran angular o un teleobjetivo más allá de 150 mm. Aquí puedes encontrar algunos objetivos adecuados para la fotografía de producto y publicidad.

Además, como ya habrás leído en otras ocasiones, la mejor calidad se consigue con objetivos de focal fija, aunque las ópticas modernas están muy bien diseñadas y apenas se notaría la diferencia, siempre que no utilices las focales extremas (por ejemplo, si utilizas un Zoom 24-70mm, procura utilizar de 50mm a 60 mm, por ejemplo).

Respecto al cuerpo de cámara más adecuado, he sugerido la compra de una cámara con sensor full-frame (porque la resolución sí es un factor importante en la fotografía de producto y publicidad). Si el presupuesto no llega, una APS-C también te dará buenos resultados y muchas satisfacciones.

Respecto al modelo y la marca de la cámara en sí -aunque pueda parecer un sacrilegio lo que voy a decir- sinceramente hoy día da bastante igual… Hay funciones o características de la cámara que nos pueden facilitar la vida, pero inciden de una forma marginal en la suma final de factores que determina la calidad final de una fotografía.

¿Dónde Puedo Encontrar más Información?

Si estás interesado en saber más sobre qué equipos fotográficos son los más adecuados para la fotografía de producto en estudio, puedes encontrar información detallada en un libro que acabo de publicar: Fotografía de Producto y Publicidad – Miguel Merino.

La próxima semana terminaré de escribir sobre el equipo fotográfico más recomendable para el estudio (flashes de estudio y otros accesorios imprescindibles) y en siguientes artículos, empezaré a explicar técnicas fotográficas específicas, ilustrado con fotografías de producto realizadas en estudio. ¡Espero que te motive para probarlo tú mismo!

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Escrito por Miguel Merino

Miguel Merino, Fotógrafo Profesional, nació en Roma donde vivió hasta los veinte años. Cursa estudios de Fotografía en Roma y en 1980 se traslada a vivir a Madrid donde realiza la carrera de Ciencias Económicas y Empresariales en ICADE. Después de doce años de carrera profesional, donde trabaja para una agencia de publicidad americana y en el sector de la moda, decide retomar una de sus pasiones iniciadas en la adolescencia: la fotografía.

En 1999 funda MSTUDIO en Madrid y a base de esfuerzo y pasión, consigue que su estilo de imágenes luminosas y sugestivas cree sensación entre sus clientes, llegando a ampliar el abanico de producciones a diversos sectores como la fotografía de aviones, joyas, mansiones, instalaciones industriales o packaging. Desde 2005, MSTUDIO cuenta con un Estudio de Fotografía y un Fotógrafo Profesional en Barcelona.

En la actualidad, continúa realizando trabajos de calidad para empresas de sectores muy variados. La satisfacción de sus clientes y su espíritu perfeccionista son la mejor garantía de éxito: crear fotografías que venden.

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