Fotografía Macro con Irix 150mm f/2.8 Dragonfly

Fotografía Macro con Irix 150mm

Llevo más de 25 años siendo un entusiasta de la fotografía y he practicado todo tipo de técnicas con mayor o menor profundidad. Sin embargo, reconozco que hay un par de técnicas que no las he desarrollado mucho o nada: Nada, la fotografía submarina, ya que sólo he hecho algunas fotos con mi cámara deportiva, pero con una calidad tan ínfima que prefiero decir que, no hecho nunca una fotografía bajo el agua, además carezco de equipo y quizás de las condiciones y/o aptitudes físicas, sobre todo para respirar debajo del agua. Otras de las técnicas que puedo decir que he desarrollado poco es la fotografía macro. En este caso, si he tenido equipo, e incluso puedo decir que me llama poderosamente la atención, pero nunca he encontrado el momento y el lugar para practicarla. Hoy voy a contar mi experiencia con fotografía macro con Irix 150mm.

Dentro de los materiales que conforman mi equipo, dispongo de algún que otro objetivo que puedo invertir mediante una serie de adaptadores y convertirlos en objetivos macros, eso sí, de enfoque manual, pero con una gran capacidad de ampliación.

Este sistema no da malos resultados, pero es poco versátil, ya que solo tiene ese uso. Cuando voy a una salida fotográfica, ir cargado con algún objetivo que tan solo me sirve para macro que quizás no termino por utilizar, me resulta muy pesado e incluso me da pereza echarlo en la mochila.

Fotografía Macro con Irix 150mm f/2.8 Dragonfly

Pros y contras del objetivo Irix 150mm Macro

Los fotógrafos aficionados como yo, por muy entusiastas que seamos, debemos estudiar detenidamente el material que compramos. Los precios de los equipos de calidad son relativamente altos y debemos de meditar concienzudamente qué o cuál objetivo adquirir. Así, desde hace varios años vengo usando los objetivos Irix tanto de 15mm como de 11mm. Su relación calidad-precio es magnífica y como digo siempre, por una tercera parte de lo que valen sus homólogos en calidad, tienes unos objetivos formidables.

Cuando hace unos meses Irix anunció que iba a lanzar al mercado un nuevo objetivo con el que disfrutar de la fotografía Macro con Irix 150mm con ampliación 1:1 y con una gran apertura de f/2.8 lo tuve más o menos claro, y digo más o menos porque había varios pros, pero también algún que otro contra, a saber:

Pros de la fotografía Macro con Irix 150mm:

– No me cabía duda de la calidad óptica del objetivo. Nada más que fuese similar a la de sus hermanos angulares, y evidentemente no había porqué dudarlo, y más viendo las especificaciones.

– Un objetivo MACRO de 150mm y f/2.8 es muy polivalente para llevarlo siempre en la mochila. Porque además de fotografía Macro con Irix 150mm, tienes un teleobjetivo de focal fija y de gran apertura, que puedes usar tanto para paisajes como para retratos, ya que cuenta con gran nitidez y la máxima apertura te garantiza unos desenfoques glamurosos (efecto bokeh) en los retratos.

Fotografía de Iwona Sikorska con el Irix 150mm

– Tiene un precio razonablemente bajo, sobre todo si lo comparamos con la calidad que atesora y los pluses que presenta, como por ejemplo: trae el collar del trípode incluido en el precio, incluye funda de neopreno a medida, está completamente sellado contra polvo e inclemencias metereológicas, tiene una rosca de filtro intermedia, etc.

Rail de precisión para macro FC-1II
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Rail de precisión para macro FC-1II
  • Para Macro: movimientos de precisión milimétrica
  • Ajuste minucioso de la posición con las perillas y las escalas
  • Mucho más preciso que tu rótula de bola o cabezal
  • Dos rieles, horizontal y vertical, con recorrido de 16 cm
  • Colócalo sobre tu trípode: rosca 1/4" en la base
  • Muy útil tanto en vídeo como en fotografía

Contra fotografía Macro con Irix 150mm:

Sí en singular, hay un único contra en este objetivo y que tuve que sopesar mucho a la hora de decidir su compra: el enfoque manual.

La verdad es que no tuve que meditarlo mucho, pero queramos o no es un factor a tener en cuenta y quizás el único negativo que pueda presentar, pero…si siempre hay un pero…que le vamos a hacer:

¿Quién dijo miedo al enfoque manual? Ya llevo muchos años usado objetivos de enfoque manual, cada vez estoy más acostumbrado. De hecho, todos los grandes angulares que he tenido y tengo son manuales, pero cada vez más, estoy empleando teles y teles corto manuales en la fotografía de retratos, y/o de paisaje. Cada vez en menos ocasiones, hecho en falta el autofoco, ahora incluso desactivo el modo automático.

Finalmente comentar a este respecto de la Fotografía Macro con Irix 150mm, que tras leer artículos y de hablar con especialistas en fotografía macro, comentan que mayormente usan enfoque en manual, porque es la mejor manera de garantizarte que el foco esté en el punto exacto. Es más, me comentan que para enfocar utilizan carriles micrométricos para una mayor precisión del control del foco.

Irix 15mm f/2.4 Blackstone
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Irix 15mm f/2.4 Blackstone
  • Para sensores Full Frame y APS-C
  • Clic de enfoque a infinito para encontrarlo fácilmente
  • Innovador mecanismo de bloqueo de enfoque
  • Construcción óptica superior: Recubrimiento Neutrino
  • Sellado especial resistente contra polvo y humedad
  • Acopla filtros de gelatina de 30 x 30 mm
  • Chip electrónico para confirmación de apertura y enfoque
  • Conserva los datos EXIF de cada fotografía
  • Blackstone: cuerpo de Al/Mg y marcas reflectantes en el barril
Irix 11mm Blackstone
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Irix 11mm f/4.0 Blackstone
  • Increíble ángulo de visión de 126º, sin distorsión
  • Marcas reflectantes a la luz UV para trabajar de noche
  • Óptica rectilínea, evitando toda distorsión
  • Sellado especial para protección a condiciones extremas
  • Innovador mecanismo de bloqueo de enfoque
  • Cuerpo diseñado con aluminio y carcasa de magnesio
  • Para sensores APS-C y Full Frame y monturas Nikon F, Canon EOS y Pentax K
Visitar Irix 11mm Blackstone

Así tras analizar los pros y el contra del objetivo decidí pedírselo a los reyes magos, como ya os expliqué en el articulo que escribí con la primera toma de contacto del Irix 150mm. Tras un par de meses de uso en fotografía macro con Irix 150mm, he decido escribir un par de artículos comentando mis experiencias personales con este objetivo, tanto como para la fotografía macro como para paisaje y retrato.

Fotografía macro con Irix 150mm

Este artículo no pretende ser un manual descriptivo de fotografía macro. En el blog de Foto24 podéis encontrar consejos para acercarte a la macrofotografía y el cómo realizar algunas fotografías concretas. Además, como he comentado al comienzo de este artículo, no soy un experto en fotografía macro, es más apenas soy un principiante que os va a contar su experiencia en la realización de macros con este objetivo. De hecho, seguramente algunas fotos se pueden mejorar mucho. Pero si os digo la verdad, para la poca práctica que tengo con la fotografía Macro con Irix 150mm, estoy muy contento con los resultados que voy obteniendo y poco a poco los voy mejorando… o al menos eso creo.

He hecho una clasificación personal sobre las fotografías macros que realicé estos días, os voy a relatar mis experiencias: qué me ha parecido sencillo, qué me ha parecido más difícil, qué complementos me han venido bien y qué complementos he echado en falta.

Fotografía macro con Irix 150mm (Flores)

Los ejemplos de fotografía Macro con Irix 150mm que se ilustran este artículo, han sido tomadas durante los meses de enero y febrero y estos no son meses de muchas flores, a pesar de localizarme muy al sur de la península ibérica. Sin embargo, a pesar de haber pocas flores, alguna que otra ha salido y para mi gusto, bastante bien, aunque parezca que esté feo que yo mismo lo diga.

La larga distancia focal del objetivo Irix me ha permitido poder hacer fotos a las flores sin necesidad de pisar los parterres o jardines. Esto es de agradecer ya que te permite tomar las fotos a una cierta distancia, sobre todo si no quieres sacar una foto macro extrema y con una buena aproximación tienes suficiente.

Cerrando el diafragma y usando velocidades largas, he podido aislar la flor del entorno, para que destacar los pétalos amarillos. Con una apertura de diafragma mayor, consigo un buen desenfoque del fondo y una fotografía macro con Irix 150mm con un excelente bokeh, se consiguen unos efectos muy interesantes como en estas dos fotos de a continuación.

El enemigo de la fotografía macro de flores es el viento, ya que cualquier brisa hace que las flores se muevan levemente, lo que en macrofotografía suponen desplazamientos abismales. Usa tu propio cuerpo junto con el de la cámara para impedir que el aire mueva las flores y consigamos nitidez. Usa la luz del sol de forma directa y aumenta la velocidad de obturación al máximo para congelar el instante.

Como las flores tienen un recorrido bastante corto, podemos usar el trípode, el contar con el collar con soporte para trípode, permite que el objetivo quede equilibrado con la cámara consiguiendo más estabilidad.

Trípode Profesional Gloxy GX-T6662A Plus
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Trípode Profesional Gloxy GX-T6662A Plus
  • Altura máxima de 1626 mm (columna central extendida)
  • Con una increíble capacidad de carga de 10 kg
  • ¡Novedad! gancho en la columna central
  • Patas con goma antideslizante + puntas metálicas
  • Rosca universal estándar 1/4" y adaptador 3/8"
  • Rótula con plato de liberación rápida
  • Acopla tu rótula 3/8" en la parte inferior de la columna central

Como siempre llevaremos el control de la profundidad de campo con la apertura del diafragma. A medida que abramos por encima de f/5.6 hasta f/2.8 conseguimos unas profundidades de campo mínimas. Es importante poner bastante atención al punto de foco, por lo que es mejor el enfoque manual, ya que a veces el autofoco se centra en todos lados menos en el punto en que queremos. Además, posiblemente tendremos que re-encuadrar con la pérdida del foco definitiva.

Fotografía macro con Irix 150mm (Bichos)

Sí, digo de otros bichos porque, aunque sé poco de entomología, creo recordar que nos explicaron en el colegio que muchas de los invertebrados que nosotros llamamos insectos en realidad no lo son, como por ejemplo un gusano o una araña, pero bueno. Por eso quizás para algunos, el término bicho está más que bien empleado. Si quieres iniciarte en la fotografía de insectos pincha aquí.

Voy a distinguir también entre “bichos voladores o no voladores” porque necesitarán técnicas diferentes y puede bastante más difícil.

Fotografía Macro con Irix 150mm – Insectos voladores (o saltarines)

Hacer macrofotografías de este tipo de animales puede ser sumamente complicado, sobre todo si no tenemos la precaución de ir al campo hacer fotos muy temprano por la mañana cuando los insectos están prácticamente paralizados del frío de la noche y tienen poca actividad. Se que hay compañeros que para hacer fotos macro a ciertos bichejos los capturan y los enfrían en una nevera y cuando están prácticamente “petrificados” los colocan en las flores o elementos de su interés para hacer las fotografías.

No voy a entrar en discutir la idoneidad de esta técnica, pero yo reconozco que, aunque facilite la toma, no es algo que crea que sea oportuno ni conveniente, por mucho que la mariposa en cuestión después se recupere…¡o no!

Hacer una foto a una abeja al vuelo como la anterior, es muy complicado, y no por no contar con autofoco, si no más bien, por que la abeja apenas se detiene unos instantes y te da poco margen de error. Para estos momentos es interesante cerrar el diafragma para ganar profundidad de campo y aumentar la velocidad para intentar congelar (fotográficamente) el movimiento del insecto.

Para ello es recomendable el uso del flash y si es de uno específico para macro pues mejor. Los hay los de anillos y los que tienen luz a ambos lados del objetivo. Tanto uno como otro son ideales para su empleo en fotografía macro. De hecho, hasta los de anillo que rodean los objetivos se están utilizando para la fotografía de retratos porque suaviza mucho la textura de la piel.

Si eres como yo, de los que está empezando en el mundo del macro, te debes de conformar con un flash de mano o de zapata que bien puedas activarlo de forma remota o bien des la propia cámara. En este caso poner el flash en modo HSS (Alta velocidad de sincronización) para poder aumentar la velocidad de disparo de la cámara por encima de la velocidad de sincronización (que suele ser entre los 1/250 y los 1/150).

Después, haz unas fotos de prueba sobre las flores hasta que estas queden bien expuestas. Una vez conseguida la exposición adecuada, debemos esperar a que las abejas se posen en nuestra flor y tomar las fotos, como he comentado antes como por ejemplo a f16, 1/800 e ISO 400.

Gloxy GX-F1000 Flash TTL HSS Wireless Maestro y Esclavo
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Gloxy GX-F1000 Flash TTL HSS Wireless Maestro y Esclavo
  • Compatible al 100% con cámaras Nikon y Canon
  • Mejor relación calidad-precio del mercado, avalado por expertos del sector de todo el mundo
  • Sistema de radiofrecuencia 2.4G, Número de guía a 58 (ISO 100, 180mm), HSS: sincronización de alta velocidad 1/8000s
  • ecarga en 2 segundos, el más rápido, no pierdas tu foto
  • Flash maestro inalámbricos TTL, esclavo y estroboscópico
  • Preparado para realizar disparos en ráfaga
  • Permite conectar a la batería externa Gloxy GX-EX2500
  • Sincronización con la segunda cortinilla
  • Incluye GRATIS: 20 geles de color, estuche, pie y difusor
  • Consigue un flash profesional al precio de uno barato. Te servirá tanto si eres principiante como si eres un profesional

Si no disponemos de flash, debemos jugar con la luz solar y aumentar la luz que incide en nuestra abeja como por ejemplo con un reflector.

Reflector 5 en 1 plegable Visico RD-024 90x120cm
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Reflector 5 en 1 plegable Visico RD-024 90x120cm
  • Refleja la luz en tus sesiones para evitar sombras
  • Utiliza en cada ocasión el color que más te convenga
  • Podrás modificar la temperatura de color de la foto
  • Usa el reflector negro para enfatizar sombras
  • Utiliza la superficie traslúcida como difusor
  • Plegable, para un transporte ligero y cómodo
  • Desplegado mide 92 x 122 cm

Como he explicado anteriormente, la larga focal del Irix 150mm me permite alejarme lo suficiente y dejar hueco para que el reflector no salga en la escena. Aunque no consiga un nivel de magnificación 1:1 la foto sigue siendo muy interesante.

Con insectos de mayor tamaño como este saltamontes, tampoco es necesario recurrir al 1:1 ya que podemos conseguir mucho detalle a mayor distancia, evitando que nos salte encima, con el reciproco salto que daríamos nosotros, ¡como si nos hubiera atacado un tigre de bengala!, y seguramente seríamos el hazmerreír de todo el que observa la escena… que como ya sabéis, siempre hay mirones.

A veces también tenemos la posibilidad de encontrarnos con insectos voladores que no son tan “activos” como las abejas o los saltamontes. Esto nos va a conceder el privilegio de tener unos instantes para preparar la toma antes de que salga el “bicho volando”. En este caso este mosquito de grandes dimensiones, debido al tamaño de su cuerpo pasa mucho tiempo inmóvil entre vuelo y vuelo, y se puede aprovechar ese instante para hacer las fotos pertinentes.

Fotografía Macro con Irix 150mm – Insectos no voladores (ni saltarines)

Como en el caso del mosquito anterior, estos nos van a dar tregua relativa para poder preparar la toma. Unos nos darán más tiempo que otros, y podremos centrarnos en elementos interesantes como en la composición.

He aumentado la apertura del Irix al mismo tiempo que he realizado una inclinación del cabeceo de óptica, para conseguir que la profundidad de campo recaiga por completo sobre el caracol y posteriormente se vaya desvaneciendo en dirección a la parte de abajo de la planta. Posteriormente en postproducción, he enfatizado el dorado de la hoja forzando ese patrón tan interesante. Confrontamos el dinamismo de las líneas diagonales con la dramática quietud del caracol.

Una de las mayores complicaciones que presenta no solo este objetivo, sino cualquier otro, aunque disponga del mejor y más avanzado sistema autofoco, es conseguir a máxima apertura y con el mayor nivel de magnificación (en el Irix ya hemos comentado anteriormente que es 1:1) un mínimo de enfoque y justamente en el lugar adecuado.

En la foto de Ladybug podemos observar claramente sobre la madera, el ancho de la profundidad de campo nítido, que corresponde a unos milímetros, incluso tomada a f/9. Como he comentado anteriormente, los sistemas autofoco, suelen trabajar en una serie de puntos de enfoque repartidos por nuestro encuadre. El numero de puntos es importante, pero también lo es, y más, que estos funcionen correctamente. A veces activamos un punto enfoque, presionamos el botón y conseguimos foco en ese punto, pero tal como re-encuadremos un poco, perderemos ese foco y nos saldrá una fotografía desenfocada o con muy poca nitidez.

La solución es disparar tal como encontremos foco y no hacer el reencuadre, pero ahora suele existir otro problema que es que el sistema de autofoco esté bien calibrado para tu cámara y no presente os frontfocus o backfocus. En este caso por muy bueno que sea el sistema de autofoco la foto te saldrá mal. Calibrar el sistema de enfoque de estos objetivos y cámara es muy complicado y necesita de manos expertas para tal tarea. Por ello, para fotografía macro, teniendo en cuenta la precisión que hay que tener enfocando, muchos fotógrafos prefieren recurrir a la visión directa, o bien a través del visor o a través de la pantalla.

Es decir, se fían mucho más del foco que consiguen a ojo, que con cualquier sistema automático. Por ello los mejores objetivos macros y más extremos, incluso de las marcas más conocidas, suelen tener el enfoque manual. De hecho, en muchos casos no presentan ni sistema de enfoque y es necesario montarlo en carriles micrométricos para mover todo el conjunto hacia adelante o hacia atrás hasta conseguir el enfoque exacto.

Rail de precisión para macro FC-1II
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Rail de precisión para macro FC-1II
  • Para Macro: movimientos de precisión milimétrica
  • Ajuste minucioso de la posición con las perillas y las escalas
  • Mucho más preciso que tu rótula de bola o cabezal
  • Dos rieles, horizontal y vertical, con recorrido de 16 cm
  • Colócalo sobre tu trípode: rosca 1/4" en la base
  • Muy útil tanto en vídeo como en fotografía

En esta foto de la oruga Procesionaria, típica de los pinos en estas fechas, vemos que la profundidad de campo es mínima, de apenas un milímetro sobre el pino. Al máximo nivel de ampliación. Tuve que esmerarme bastante para conseguir enfocar la “boca de la oruga”, incluso con el mejor sistema de enfoque automático tendría que hacer varias tomas para conseguir un resultado óptimo.

Sin embargo, con el sistema manual y tras haber realizado un periodo de adaptación a este objetivo tan extremo en cuanto a capacidad Macro, los resultados van poco a poco mejorando consiguiendo un nivel de “acierto” en foco cada vez mayor, como por ejemplo en esta pequeña araña que toma el sol sobre una flor. Primero os muestro la foto y después un recorte.

Otro de los elementos que no se puede dejar de llevar cuando sales al campo para hacer fotos macros es un buen trípode. Teniendo en cuenta la inmovilidad de la araña anterior, podría haber cerrado bastante más el diafragma del Irix 150mm y haber conseguido que toda estuviera dentro de la banda de la profundidad de campo. Tendré que añadir a mi equipo un trípode con columna central corta o bien buscarme un trípode pequeño de los flexibles o usar mi Clampod Takeway T1.

Clampod Takeway T1
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Clampod Takeway T1
  • Agarre extremo y gran resistencia, soporta 40kg
  • Clampod: minitrípode articulable todoterreno
  • Se agarra firmemente a cualquier superficie
  • Ideal para deportes extremos, grabaciones en movimiento
  • Úsalo con cámaras réflex, compactas, smartphones
  • Adaptadores opcionales para Tablets y GoPro
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Así en vez de disparar a f/8, 1/500s podría haber disparado a f/16 y 1/125s consiguiendo un aumento considerable de la profundidad de campo y tener a toda la araña en foco, sin que me hubiera salido trepidada la fotografía.

Otra de las cuestiones que más me ha fascinado en los dos meses que llevo trabajando en fotografía macro con Irix 150mm, es la capacidad de exploración de los elementos que nos rodean. Al colocarme delante de una planta, con su tela de araña, observas que hay algunas víctimas, que posiblemente formen parte del menú de la propietaria de la red. Pero cuando haces la observación a través del visor de la cámara con el Irix 150mm y vas girando la rueda del foco, es como un viaje “miniaturizador” que te lleva a explorar los rincones más recónditos para descubrir alguna que otra sorpresa.

En estas pequeñas hojas del jardín de mi casa (léase maceta o tiesto), se esconde un minúsculo depredador. Por la mañana observé la pequeña tela de araña y descubrí un pequeño “pegote” que parecía una astilla de madera. Pero justo cuando un pequeño mosquito quedó atrapado en la red, comenzó un espectáculo de la naturaleza a un nivel casi microscópico que me recorrió, en forma de escalofrío toda la médula. De hecho, daba más miedo observar la escena a través de la sombra que se proyectaba, me recordaba a las típicas películas de miedo de serie B o C.  Ahora que lo pienso debería haber grabado un vídeo, pero un par de fotos son también muy ilustrativas.

Quizás debería haber buscado algún elemento conocido de pequeño tamaño para ver de que escala estamos hablando. Esta última foto es un recorte y casi puedo aseguraros que toda la araña tendría un tamaño aproximado a un fósoforo o como le decimos por aquí a una cerilla. La foto tomada a un nivel de magnificación 1:1, f/10, 1/320s, ISO 800.

Fotografía macro con Irix 150mm (objetos inanimados)

Quizás este es el tipo de fotografía macro más sencilla, personalmente puede que me de más satisfacciones, porque lo de los “bichejos” tienen su momento, pero no me veo persiguiendo mariposas por el campo. Aun así, seguro que muchas más haré, sobre todo para completar mi portafolios e ir ganando aptitudes, más teniendo en cuenta que posiblemente llevaré este objetivo siempre en la mochila, por su gran versatilidad.

A mi, concretamente lo que más me gusta fotografiar en modo macro, son elementos cotidianos, utensilios, piezas, etc. Es más, como profesor de tecnología, siento debilidad por la tornillería y los engranajes de precisión de relojes, componentes electrónicos y otros tipos de “cacharía”. A este tipo de fotografías las llamo, no sé si el término ya está acuñado o lo acuño yo: MICROBODEGONES.

Estos microbodegones son como los grandes, pero a nivel Macro. En esta fotografía Macro con Irix 150mm cuidé todos los elementos que rodean a nuestra imagen, desde la luz, los brillos, la profundidad de campo, hasta la composición de la escena. No son fotos apresuradas, sino todo lo contrario. Hay que meditarlas bien antes de hacerlas.

Antes he dicho que eran fáciles, pero no que fuera fácil hacer buenos microbodegones. A ver, si me explico. Técnicamente es relativamente sencillo, puesto que tenemos todo el tiempo del mundo para hacer pruebas, no hay un grillo que se vaya volando. Podemos trabajar bien la luz, puesto que al ser elementos pequeños con pequeños flashes o linternas tendremos luces relativas y proporcionalmente grandes. Así que con pocos conocimientos de luces y algo de paciencia la imagen que se obtendrá será interesante. Ahora, lo que es difícil es con todo ello hacer un microbodegón, que sea impactante y que llame la atención, y eso por desgracia es complejo.

Tan solo modificando la apertura de diafragma se consiguen resultados totalmente diferentes. Por ejemplo, en esta foto del objetivo Olympus a f/14 tenemos gran parte a foco y solo permanecen desenfocadas las zonas más alejadas de los extremos.

Por el contrario, en esta segunda imagen hemos abierto al máximo (f/2.8) el objetivo Irix 150mm y el resultado es totalmente diferente reduciéndose drásticamente la profundidad de campo.

Podemos jugar ajustando la apertura del diafragma como nos interese, haciendo lo que se denomina desenfoque selectivo, pero directamente en la toma que es mucho más bonito, y para esto el Irix no tiene rival, ya que se suma la calidad óptica macro de magnificación 1:1, la focal de 150mm y la gran apertura de f/2.8.

Insisto que técnicamente es sencillo, pero debemos de tener creatividad a la hora de componer nuestros microbodegones. Por ejemplo, unos amigos tienen un restaurante y me encargaron que hiciera una serie de fotos para decorar la sala. Querían algo diferente y que casara también con su filosofía de comidas caseras, en un sitio bonito. Como acabada de adquirir el Macro Irix 150mm f/2.8 decidí hacer unas pruebas. Haciendo unos microbodegones, propiamente dichos.

Los clavos y las pimientas quedaron genial en el fieltro. La luz se reflejaba en la purpurina y generaban unas luces muy interesantes.

Para la captura de las fotos me monté mi propio micro-estudio, con un pliego de fieltro con purpurina e iluminaba toda la escena con una antorcha LED.

Antorcha LED Sevenoak SK-LED54T
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Antorcha LED Sevenoak SK-LED54T
  • Ilumina tus vídeos con total comodidad
  • Compuesta por 54 LEDs de gran potencia
  • Temperatura de color ajustable 3200K-5600K
  • Puedes posicionarla en vertical y horizontal
  • Se acopla perfectamente a la zapata de tu cámara
  • Compatible con cámaras con zapata universal

El tamaño de la luz es muy grande comparado con el tamaño de los granos del bodegón por lo que la luz era tremendamente suave. Al mismo tiempo, como la exposición se me iba entorno a los 15s, me daba tiempo a alumbrar desde diferentes sitios matizando aun más las posibles sombras.

Para tener más control de perspectiva en esta fotografía Macro con Irix 150mm y de posición de cámara, coloqué en el trípode mi rotula Gloxy Z que para estos menesteres no tiene parangón y te permite colocar la cámara en la posición y altura perfecta con tan solo unos pequeños movimientos.

Cabezal articulado Gloxy Z
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Cabezal articulado Gloxy Z
  • Consigue movimientos y posiciones inimaginables
  • Perfecto para vídeos o fotografía
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  • Con una capacidad de carga de hasta 3 kg
  • Con burbuja de nivel para controlar el equilibrio de la cámara en todo momento
  • Compacto y ligero, no lo notarás en tu mochila

Terminada la sesión, el resultado no me termino de convencer puesto que el brillo de la purpurina distraía mucho, sobre todo con elementos como la sal o el azúcar, por lo que decidí cambiar de fondo. Pensé en utilizar un cristal negro, opaco y totalmente liso que me generara unos sutiles reflejos. Como no tenía un cristalero a mano, y teniendo en cuenta que iban a ser fotografías macro, decidí usar directamente la pantalla de mi móvil. (mi señora no me quiso prestar su Tablet, pero no hizo falta)

Ahora sí, el resultado fue mucho más interesante. Sacamos varios cuadros independientes y otros en plan conjunto como este que os dejo y que sirve de ejemplo para ilustrar este termino que he medio-acuñado de los microbodegones.

Todas “las especias” están tomadas a un nivel de magnificación 1:1 por lo que guardan entre sí la misma proporción y tamaños relativos… ¿a ver si eres capaz de reconocer cada una de las “especias”?

Al final me pagaron unos micros-honorarios que consistió en una invitación a cenar, por lo menos no fueron micro raciones… en fin.

Y si tienes una cámara Sony E ¡también puedes tener estos objetivos Irix 150mm! Este kit de objetivo Irix 150mm más adaptador réflex ha sido testado por profesionales del sector y es 100% compatible. Mantendrás todos los automatismos del equipo:

Irix 150mm f/2.8 Macro 1:1 Dragonfly Sony E
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Irix 150mm f/2.8 Macro 1:1 Dragonfly Sony E
  • Irix 150mm Macro Dragonfly + adaptador Sony E
  • ¡Testado! Compatible al 100% con montura Sony E
  • Desenfoque espectacular con sus 11 hojas redondeadas
  • Anillo de enfoque con rotación de 270º y bloqueo
  • Escala de reproducción de 1:1 y distancia mínima 0,345 m
  • Construcción sellada y resistente en aleación de aluminio
  • Marcas reflectantes a la luz ultravioleta en el barril
  • Mantiene los datos EXIF y los modos semiautomáticos
  • Ganador del Premio IF DESIGN 2019

Así que, a modo de conclusión os puedo decir que estoy bastante satisfecho en lo que a fotografía Macro con Irix 150mm se refiere, teniendo en cuenta el poco tiempo de uso. Creo que aún puedo sacarle mucho potencial a esta óptica desde el punto de vista de los macros, tanto para las fotos “de campo” como para los microbodegones. Además, como os comentaré en un próximo artículo, esta óptica polivalente sé que me va a dar muy buenos resultados tanto para paisajes como para el uso en retratos… pero eso ya es otra historia.

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Escrito por Alberto Bouzón

Enamorado de la Fotografía y Vídeo Digital, de la edición y procesado de la imagen. Profesor de Educación Secundaria en Tecnología, entusiasta de la Robótica educativa y el uso de la TICs. Multitud de cursos, talleres y jornadas realizados como docente y discente.

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