Flash inalámbrico: qué es y por qué necesitas uno

flash inalámbrico

Los flashes de zapata son el accesorio estrella por las posibilidades que ofrecen y el cambio tan notable que consiguen en nuestras fotos. El flash de zapata es la luz externa que nos permite, no solo controlar la iluminación (dirección, suavidad, rebote…), si no mejorar de una vez por todas nuestras fotografías en la oscuridad. Adquirir el flash perfecto, puede llevarnos meses e incluso años, porque al igual que con la búsqueda de la cámara perfecta, hay que tener en cuenta multitud de elementos, uno de los elementos más importantes es, si se trata de un flash inalámbrico o no.

No hay que precipitarse a la hora de comprar un flash zapata, es importante que antes conozcas los factores que harán a un flash de zapata un excelente compañero de trabajo o un gasto innecesario. Hoy te voy a contar qué es el flash inalámbrico y por qué necesitas uno en tu equipo.

Trabajar con el flash sin conectarlo a la cámara: flash inalámbrico

Existen tres modos para conectar un flash de zapata en una cámara: mediante cable, acoplándolo en la parte superior de la cámara (en la zapata) y por último la conexión inalámbrica (sin cables). En el mercado encontrarás flashes de zapata que incluyen estos tres modos de conexión, algunos que incluyen dos, e incluso algunos que solo incluyen una forma de conexión (flashes que nos aportan pocas posibilidades de trabajo)

Antes de adquirir un flash de zapata debes plantearte para qué lo quieres exactamente, qué resultados estás buscando conseguir con un flash externo. Si en el futuro querrás mejorar la iluminación de tus fotografías más y más, es conveniente que tengas en cuenta los flashes de zapata que, al menos, te ofrecen dos tipos de conexión, aunque hay que destacar que el mejor método de trabajo lo conseguirás con el modo inalámbrico.

Flash inalambrico o wireless qué es

El modo esclavo está bien para empezar a conocer nuestro flash y entender mejor su funcionamiento, pero si de verdad quieres avanzar en tu habilidad como fotógrafo y en el control de la iluminación de tus fotografías como un experto, lo ideal es que uses el modo inalámbrico del flash.

¿Qué quiero decir con esto? Los flashes que te dan la posibilidad de trabajar sin conexión fija con tu cámara son los que más posibilidades ofrecen porque puedes modificar, no solo la intensidad de luz que ofrece en el disparo, sino también la perspectiva y la posición con la que vas trabajar en tu sesión de fotografía.

Como te comento existen varias formas con las que convertir un flash zapata en un flash externo, pero solo una es la más efectiva: Flash Wireless o también conocido como flash inalámbrico.

Una de las principales ventajas; no hay cables molestos que te impidan tener movilidad en tu zona de trabajo, podrás trabajar con cualquier perspectiva sin importar los obstáculos que puedas encontrarte por el camino, no se perderá la señal y conexión entre flash y cámara.

Esto aumenta nuestras posibilidades en la mayoría de disciplinas fotográficas, como por ejemplo la fotografía de retrato. Si vas a trabajar en exteriores, lo ideal es que consigas mezclar los beneficios de la luz natural y el uso de la luz que produce el flash, ya sea para conseguir luz de relleno o para trabajar a contraluz y conseguir que los detalles más importantes del rostro aparezcan en la fotografía. Si combinas la luz natural y la que produce el flash zapata, tus fotografías tendrán un aspecto más dramático, llamará más la atención el espectador. 

En la primera fotografía no se ha utilizado la luz auxiliar del flash, tan solo se ha trabajado con la luz natural del entorno, si la comparamos con la segunda imagen, podemos apreciar que en el segundo caso, no se pierden los detalles del rostro del novio, mientras que en la primera fotografía apenas diferenciamos sus rasgos y los detalles del traje.

En este caso se usó el flash de zapata Gloxy GX-F1000 fuera de la cámara, colocado en diagonal a la pareja.

Si en este caso hubiésemos usando el flash acoplado en la zapata de la cámara, el resultado hubiese sido una luz dura, con sombras muy marcadas, si usamos el flash fuera de cámara, los resultados serán más naturales y precisos, porque serás tú quien tenga el control sobre la iluminación final.

Foto: Laura Chistin

Aquí os pongo otro ejemplo. En este caso, se han utilizado dos flashes de zapata fuera de cámara, cada uno colocado en diagonal a la pareja, de este modo se consigue un efecto a contraluz muy original y fascinante.

Fotos: Neil Van Niekerk

En esta fotografía tomada en exteriores con una intensidad lumínica muy grande, se han tenido que utilizar velocidades de sincronización altas, de modo que no se pierde información de la escena y de la protagonista de la toma, evitando también de este modo que aparezca contraluz.

En este caso, el flash está fuera de cámara a la derecha de la protagonista, de ahí que aparezcan pequeñas sombras en el lado izquierdo de la cara.

En la fotografía de arriba se ha utilizado un flash externo al frente de la chica, en una posición más baja, mientras que la cámara en este caso, se encontraría en diagonal a ella. De este modo, conseguimos enfatizar la acción y dejar en segundo plano los detalles que queremos que pasen desapercibidos.

También se han colocado en el suelo tres flashes con geles de colores, de modo que se consigue un resultado más creativo. Con el modo maestro o Master en uno de los flashes, podrás controlar el disparo del resto.

En esta fotografía el flash se encuentra a la izquierda del protagonista, y la cámara se mantiene en diagonal con él, a pesar de estar prácticamente pegados ambos accesorios, el resultado es una luz más natural y dramática, pues le da un carácter más interesante al retrato, pudiendo marcar en este caso rasgos importantes del rostro.

Sin duda alguna, y viendo estos ejemplos, usar el flash separado de nuestra cámara es la forma más práctica de trabajar con él pues tendrás un control absoluto en los resultados finales y qué decir de los esquemas de iluminación que puedes crear. La función flash Wireless te da la posibilidad de colocar el flash en cualquier parte de tu zona de trabajo, pudiendo enfatizar detalles o partes de la escena que de otro modo hubiese resultado imposible.

Otra de las grandes ventajas de trabajar con un flash inalámbrico es que te permite trabajar con los modos automáticos TTL.  El modo TTL es el más práctico e intuitivo, y qué decir de los fantásticos resultados que consigue sin tener que quebrarte la cabeza para que las fotografías queden correctamente expuestas.

Dicho esto, hay que profundizar en ciertos matices. No todas las cámaras incluyen un transmisor interno, sin embargo tienes dos alternativas para seguir trabajando con tu flash zapata de forma inlámbrica:

En primer lugar, incorporar un trigger en el que podrás acoplar el flash de zapata, con él controlarás el flash en la distancia y por lo tanto podrás crear esquemas de iluminación más elaborados. En segundo lugar, puedes trabajar con dos flashes de zapata, uno acoplado en la zapata de tu cámara y otro con el modo flash maestro. Con estas fórmulas evitarás el uso de molestos cables.

Otras formas de convertir tu flash en un flash externo

Existen otras fórmulas para trabajar con tu flash sin que este esté acoplado a tu cámara, aunque no son tan prácticos como el flash inalámbrico.

En primer lugar encontramos el cable, un modo efectivo ya que el flash siempre está en contacto con la cámara, sin embargo nos reduce la libertad de movimiento y el uso de diferentes esquemas de iluminación. Si quieres profundizar en el uso del flash mediante cable y disparador, no puedes perderte este post.

Otra opción la encontrarás en las células fotosensibles. Estos accesorios detectan un cambio de luminosidad brusco y disparan el flash. Como desventaja cabe mencionar que el  flash debe estar conectado en modo esclavo, se puede perder tiempo de reciclaje y además no son 100% fiables por que si necesitas trabajar en exterior, puede activarse con la luz del sol o las luces de los coches que pasan alrededor.

Por último, puedes recurrir a los emisores infrarrojos que colocarás de la zapata de la cámara y del flash. Sus desventajas son varias, en primer lugar, perderás el sistema automático TTL, no es fiable por completo y por último, perderá la señal si los emisores no tienen un contacto directo.

Otros factores a tener en cuenta en un flash zapata

Hace unas semanas estuve hablando largo y tendido sobre uno de los pilares del triángulo de exposición, la velocidad de obturación. Este parámetro es el que más posibilidades artísticas y creativas nos ofrece, pues si llegamos a dominarla, conseguiremos capturar el movimiento o por el contrario congelarlo, ahí es donde entra de lleno la función HSS o sincronización de alta velocidad de los flashes de zapata.

Si vas a adquirir un flash zapata con HSS, podrás congelar el movimiento utilizando luz natural y flash o usar una gran apertura sin que la imagen quede subexpuesta.

La velocidad de reciclaje es otro factor que deberás tener en cuenta antes de adquirir tu flash de zapata. El tiempo de reciclaje de un flash equivale al tiempo que tarda el flash en recargar su potencia para volver a producir un destello.

Flash wireless por qué es fundamental en tu equipo

Uno de los punto más importantes antes de comprar un flash zapata es conocer su número de guía. Este elemento equivale en un flash de zapata a la potencia que esta tiene y por lo tanto la iluminación que producirá en cada disparo. A mayor potencia, mayor iluminación y mayor calidad.

Es más efectivo un flash con cabezal giratorio que uno fijo, porque al igual que el modo flash Wireless, podrás trabajar con cualquier perspectiva, realizar esquemas de iluminación creativos e iluminar el punto justo de la escena que quieres destacar.

Los flashes que constan de un cabezal zoom, son aquellos que se adaptan el ángulo del destello y dirigirlo en función de la distancia focal que estás utilizando. Si estás usando un teleobjetivo, el destello que producirá en flash tendrá un ángulo muy corto pero estará más dirigido, mientras que si estás usando un gran angular, el ángulo del destello será más amplío pero el destello no llegará tan lejos.

Nuestra mejor propuesta de flash inalámbrico

Ahora seguro que estarás pensando que quieres un flash zapata que te de la posibilidad de trabajar de forma inalámbrica con tu cámara. El nuevo flash Gloxy GX-F1000 es nuestra mejor propuesta, pues cumple con todos los requisitos que he ido mencionando a lo largo de este post. No solo te permite trabajar de forma inalámbrica mediante radiofrecuencia 2.4G hasta 100 metros, sino que además te permite usarlo con el modo TTL (automático) o el modo maestro.

Tiene una gran potencia pues cuenta con un número de guía 58 y se adaptará a la distancia focal que uses, comprendida entre 18 y 180 mm. Consta de una sincronización de alta de velocidad de 1/8000 segundos, la más alta del mercado, para trabajar con disparos en ráfaga y mucho más. Su cabezal proporciona una inclinación de -7 a 90º y un giro de 360º. Compatible con cámaras Canon y Nikon.

Flash inalámbrico Gloxy GX-F1000

La comprensión de las características que componen un flash de zapata puede llegar a ser difícil al principio, por eso espero que hayáis entendido la gran ventaja que supone trabajar con un flash inalámbrico o Wireless. Si sigues teniendo dudas sobre el funcionamiento o las características que componen a los flashes ¡no dudes en preguntar!

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Escrito por https://blog.foto24.com/author/lourdes/

Viajera empedernida con cámara siempre en mano. Colaboradora en la revista Super Foto Digital. Departamento de Contenidos en Foto24.

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